martes, 19 de mayo de 2026

MITIFICACIÓN EN LAS RELACIONES DE PAREJA

MITIFICACIÓN Y DESMITIFICACIÓN EN LA PAREJA. 

En el principio, durante, al final y mucho después. 

Por Lisímaco Henao H. 


1. En el principio: El enamoramiento. 


Mucho se ha dicho ya sobre el enamoramiento como un momento en el que nos dirigimos unos a otros, tremendas cargas proyectivas. Proyecciones sobre la base de las imágenes arquetipales y de los complejos personales de ánima y animus (sobra decir entonces que complejos maternos y paternos también pueden participar de esta “danza de las proyecciones” llamada enamoramiento). 

Podemos llamar “mitificación” a este proceso, ya que la intervención de lo inconsciente, tanto de lo inconsciente personal (complejos), como de lo inconsciente colectivo (arquetipos e instintos), ha participado en gran medida. Se crea así una imagen que resulta efectivametne real, tanto en lo que se refiere al otro como otro (no todo es proyección y no todo en la proyección es “absolutamente falso”), como en lo que se refiere a las imágenes del alma proyectadas, que no dejan de ser reales y efectivas por ser inconscientes. El término "mitificación" alude a que este mismo proceso participó de la creación de los mitos en las primeras fases del desarrollo de la consciencia (un tema complejo que hemos desarrollado en otros textos y encuentros). 

El mito o la imagen arquetípica que emerge en la etapa del enamoramiento es el del Andrógino. En su obra "El banquete", nos cuenta Platón que al principio había, entre los seres humanos, tres géneros: Femenino, Masculino y Andrógino. Este último participaba de las naturalezas de los dos anteriores y era tan poderoso que intentó ascender al monte Olimpo, por lo que Zeus lo castigó partiéndolo por la mitad, de tal manera que las dos mitades surgidas de allí vagaban por el mundo añorando esa otra parte que les faltaba. 

La forma más común de esta mitificación amorosa es la idea de la “media naranja”; la falacia de que otro puede eliminar mi falta, mi desconocimiento, mi incompletitud. Con el tiempo, como veremos, este velo caerá, dado que nadie puede experimentar por mi lo que yo debo, en mi proceso de individuación. La pareja es en realidad compañía y apoyo limitado, pero los entusiastas enamorados nada saben de esto. He visto cómo quienes han sufrido mucho al detenerse (o ser detenidos), en esta etapa, han tratado de eliminar su sufrimiento iniciando verdaderas cruzadas contra "el amor romántico", como si algo tan instintivo pudiera eliminarse. Lo que surge de allí es un "amor racional", una calculada lista de chequeo que crea parejas estables económicamente, pero con fuertes tendencias a la infidelidad, pues una parte del alma sigue buscando la emoción, la parte trágica de la tragicomedia que es la vida. 


2. Durante: El trabajo del amor.


Se ha dicho también que, una vez terminada esa fase vendría el famoso “amor real”, en el que emerge lo que el otro verdaderamente es,  incluyendo sus aspectos sombríos, y que ahí se juega todo, se ponen a prueban las calidades y cualidades del lazo que permiten, o no, seguir en la relación. 

Quiero apuntar en esta nota a que, según estas observaciones, la relación de pareja parece ser siempre un mito o estar atravesada por el mito, es decir, por una creación del alma a partir de sus profundidades externalizadas. Más abajo ampliaré este aspecto.

El mito aquí es el de “la promesa”, que se expresa como “El dorado”, "El retorno al paraíso", “la Jerusalén celestial” o “El retorno de la edad de oro”. Según todas las mitologías asociadas a estos lugares, se trata de un premio al final del camino, la merecida retribución por un gran esfuerzo y sacrificios varios ofrecidos en el altar de la existencia. Es de destacar que la palabra "sacrificarse", "ceder", "negociar", se ha convertido para muchas personas en amenazante, pues se considera que mediante ellas se ha despojado y desempoderado a una gran cantidad de personas, sobre todo mujeres. En mi opinión estas palabras siguen funcionando, incluso arquetipalmente ("sacrificio heróico"), como maneras de uno irse adaptando progesivamente al mundo y a unas exigencias que no siempre se pueden cumplir idealmente. Por supuesto las advertencias son válidas, en la medida en que sólo una parte haga sacrificios o sienta que sus sacrificios son mayores que los de su contraparte, algo que suele suceder cuando el poder se impone al amor. 



3. Al final: Los adioses.


Cuando una relación que ha superado la etapa del enamoramiento y ha continuado durante algunos años más trabajando en el amor real, termina, se produce generalmente un fenómeno peculiar: una segunda desmitificación (recuerden que la primera sucedió con la muerte del enamoramiento, es decir, con los primeros asomos de sombra). Esta desmitificación consiste en que aquellos acuerdos y negociaciones, aquellas aceptaciones tan difícilmente logradas, pierden sus características positivas y toman un matiz oscuramente negativo. Lo que era tolerado y, de hecho, amado y validado como la humanidad del otro, ahora es percibido como “el mal” de la pareja, una especie de atentado personal. 

Así por ejemplo, la pareja pudo haber aprendido a tramitar las fantasías celosas llegando al acuerdo de que hablarían de ello abiertamente, abrazando esas fantasías en el otro como miedos y una pura humanidad que se podía compartir y a la que, de hecho, el otro tampoco ha podido escapar; al terminar la relación el recuerdo de esos acuerdos se revisa (se re-visita) y recibe otra luz: ahora son verdaderos atentados contra la propia dignidad, un acto malsano de desconfianza o una debilidad horrorosa. 

Otro ejemplo: la necesidad de la presencia y la dificultad para satisfacerla siempre. Las negociaciones sobre los tiempos suelen ser difíciles y, pasada la fase del enamoramiento, suele suceder que cada uno ya quiere ocuparse más de lo que aplazó en aquella idílica (proyectiva), etapa. La pareja en la fase subsiguiente habría podido llegar a negociaciones sobre formas de compartir su tiempo y energía y a comprensiones varias sobre la ansiedad que genera el no poder compartir más. Al terminar la relación, los examantes se pueden dirigir poderosas cargas negativas de abandono por un lado y de “tu me presionabas demasiado” por el otro. 

Pero ¿Qué ha pasado aquí? ¿No nos habíamos desmitificado ya tras el desenamoramiento? La respuesta es un tajante NO. Primero que todo la psique nunca deja de proyectar. No hay sabiduría, cantidad de horas de terapia, años vividos, iluminación espiritual o batallas dadas en la vida, que eliminen este mecanismo y ello por una simple razón: lo inconsciente es inagotable. Nunca se hace consciente todo lo inconsciente y, por lo tanto, este material estará siempre buscando su manifestación. En segundo lugar, los ideales continúan produciéndose, los ideales sobre uno mismo y sobre el otro y las fantasías de futuro tampoco pueden eliminarse. Por más “aquí y ahora” que alguien pueda estar intentando vivir, el alma tiende hacia alguna parte y eso lleva inevitablemente a la creación espontánea de imágenes prospectivas. 

Este efecto de desmitificación al final de las relaciones de pareja es lo que lleva a algunas personas a afirmar en esa dolorosa situación: “Tu nunca me quisiste”. Este efecto de “falsedad”, surge de la caída del mito construido mediante pactos, acuerdos y comprensiones que, debido a lo que llevó al final de la relación, cae como un velo de aparente “irrealidad”. 

El mito que corresponde al final es el del Apocalipsis, con su significado etimológico de "revelación", "develar" o "quitar la cubierta". En el apocalipsis bíblico, se reconocen y señalan las peores características humanas y su tendencia al mal, lo que conlleva a la destrucción de la creación. Otra imagen arquetípica análoga sería la del Diluvio universal. En ambos casos algo de lo humano puede salvarse para un nuevo reinicio. La pareja que se separa finalmente sentirá que, por supuesto, si hay un reinicio o una transformación del amor, no será con esta - finalmente -, terrible persona. Esta imagen arquetípica podría representar esto precisamente, que la idea del amor debe pasar por su propia nekya, por un viaje profundo de transformación. Lo más recomendable es iniciar una reflexión sobre lo aprendido y aquello que debe ser cuestionado en cada una de las partes, para poder avanzar hacia una pareja realmente nueva con otra persona, evitando -al máximo-, la repetición. 


4. Mucho después. Re-Mitificación (opcional) 


Algunos años después del final, algunas parejas deciden reencontrarse y re-latar lo que, según cada uno, ocurrió al principio, durante y al final. Resulta interesante observar lo que suele suceder (lo observan ellos pero, sobre todo, quienes les han conocido juntos y por separado). 

Después de un tiempo, la psique ha reorganizado las memorias o, dicho de otra manera, la memoria y su tremenda capacidad creativa, ha entrecruzado situaciones e incrementado o disminuido emociones. Los examantes ya no se reconocen en el relato del otro, o sienten el impulso de intervenir constantemente para corregirle: “Eso no ocurrió así”, “yo no dije eso”, “eso no fue en esa época”. Descubren, para bien o para mal, que cada uno ha vivido algo completamente diferente ¿Y quién puede negarlo? Con el tiempo y los agregados de la memoria (la teoría junguiana de los complejos explicaría mucho de esto), ya la imagen es difusa o, por el contrario, tiene una apariencia de claridad inventada. 

Ocurre igual que cuando nos encontramos con los amigos de infancia o juventud y la narración ha cambiado, o cambia de época en época. La memoria no es una cámara fotográfica y está fuertemente influida por nuestros complejos y por el material arquetípico. En lo recordado también proyectamos todo aquello que subyace bajo la consciencia. Me parece que confluyen aquí todos los mitos anteriormente mencionados, junto a la imagen arquetípica del "Renacer", la "Reencarnación", la "Rememoración", e incluso el del "Eterno retorno". Para que una pareja funcione sobre todos estos tirones del inconsciente, se requiere mucho trabajo y, sobre todo, una gran alerta consciente. 

Para terminar, acordemos que el amor es misterioso, que tiene tantas maneras de expresarse como formas de disfrutar y sufrir tenemos, motivo por el que los griegos lo imaginaron de tantas maneras. También debemos considerar que somos un mito viviente, creamos y recreamos nuestras relaciones con base en imágenes de lo que deseamos y de lo que no. Aunque podemos hacer continuas pruebas de realidad, y debemos hacerlas por salud mental y de pareja, es inevitable encontrarnos de cuando en cuando con nuestras temidas proyecciones.

El amor es poderoso. Quien se niega a él cae bajo su influjo y quien se le entrega, lo hace dispuesto a experimentar todo lo que de humano tiene; de hecho en algún momento de la historia se habló del amor como enfermedad. Si quieres leer una nota al respecto haz click aquí. 

El amor es inevitable, porque es un dios. 

Es Amor.


Lisímaco Henao H. 

Analista Junguiano IAAP-SCAJ

190526


martes, 7 de abril de 2026

DEL TRAUMA AL COMPLEJO. La memoria creativa. Curso.

 "Si existiera una niñez sin trauma, tendríamos que imaginar algo verdaderamente espantoso", afirmó Rafael López-Pedraza ¿A qué se refería?. Nos centraremos en la activación psíquica a partir del trauma que tiene como resultado algo sorprendente: la memoria creativa, la tremenda tendencia del ser humano a construir una narrativa dentro de la cual vivir y sobre-vivir. Esto nos llevará necesariamente a la teoría junguiana de Los Complejos de Tonalidad Afectiva, al instinto de vida, que a través del complejo se devela tan poderoso como el instinto de muerte y al centro arquetípico de la fuente creativa.


Todos  decimos tener complejos, lo que no sabemos es que los complejos nos tienen a nosotros, decía el maestro Jung. Mucho qué estudiar en este campo: El trauma y su reflejo distorsionado por la memoria creativa, el complejo como realidad psíquica, su relación con los tipos de personalidad, su expresión en los mitos y cuentos populares, complejos y arquetipos, los complejos como moldeadores del carácter y mucho más.


Martes 21, 28 de abril y mayo 5 y 12

7 a 9 p.m. (hora de Colombia)


530.000 pesos colombianos ó 150 USD

On Line.  Info: eventos@jungcolombia.com

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Docente

Lisímaco Henao Henao

Psicólogo U. de A. (Medellín, 2000)

Mt. Psicología Analítica URL-ICGJB (Barcelona, 2003)

Analista Junguiano IAAP (Copenhaguen, 2013)

Supervisor clínico IAAP (Bogotá, 2018)




sábado, 21 de febrero de 2026

LOS THERIANS. Reacciones populares y una reflexión.

 LOS THERIANS. Reacciones populares y una reflexión. 

Por Lisímaco Henao H.


Perros, gatos y otras especies cuadrúpedas pueblan nuestras calles, hacen manifestaciones públicas de existencia y saltan desde las pantallas hasta nuestra vida que estaba “tan tranquila” cada una con su escándalo, su indignación o su placer (unos siguiendo las noticias del psicópata de la isla, otros haciéndose el dibujito IA, algunos más con sus noticias y chistes políticos, otros con las últimas noticias generadas por los señores de la guerra, etc.). 

Lo cierto es que me sorprendió la sorpresa, me sorprendió el escándalo pues pensaba que era algo ya conocido por la mayoría; desde hace tiempo mostraba en algunos de mis cursos la fotografía del hombre perro de Reino Unido que buscaba que pusieran su especie en el DNI (transespecie) y mi hija me había mostrado, hace unos tres años, los videos que se publican sobre el fenómeno therian. Creo que los adolescentes y jóvenes se ríen un poco del escándalo que armamos los más grandecitos (busquen el video “Los Therian regresaron”, de Ricardo Alcaraz).

Les comparto a continuación brevemente las opiniones más difundidas en redes sobre el fenómeno viral de moda y luego algunas reflexiones.

1. TRES OPINIONES PROFESIONALES.

Desde la psiquiatría nos advierten que, dentro del espectro psicótico existe un trastorno denominado zoantropía, un delirio raro donde la persona cree haberse transformado o poder convertirse en animal, actuando como tal (gruñidos, caminar a cuatro patas). Quienes publican esta opinión dan fe de que todos esos jóvenes - y algunos no tanto - que andan aullando, maullando, relinchando y demás, los nuevos peluditos de nuestras calles, son psicóticos, dignos de ser contenidos química o mecánicamente y mediante intensas terapias o intervenciones de diverso tipo. Quien defiende y generaliza esta opinión, pensaría entonces que toda persona que se hace una intervención quirúrgica de tipo estético se encuentra afectada por un TDC (trastorno dismórfico corporal). Me parece problemática esa generalización. 

Desde el psicoanálisis se nos habla del goce y de las eternas luchas del Yo por escapar de la sujeción del lenguaje, luchas que se expresan en un amplio arco que abarca la perversión sexual (parafilias como el fetichismo) y juegos más simples con la identidad. ¿Será que todos los integrantes de estas manadas urbanas son fetichistas sexuales?. Lo dudo. Pero las observaciones que he leído de los amigos psicoanalistas no dejan de ser muy interesantes, como siempre. 

Desde la psicología se habla de fenómenos de la adolescencia como la búsqueda de identidad, sentido de pertenencia y aceptación o falta de afecto (expresada en convertirse en un animal que es mimado y querido). Varios psicólogos llaman entonces a atender estas necesidades en los jóvenes para ayudarles a que “dejen de identificarse como animales”.

2. UN SIGNO DE LOS TIEMPOS

Desde posturas religiosas se nos advierte de “la pérdida de Dios” que produce esta identificación con especies inferiores. Se cita la historia de Nabucodonosor, el rey llevado a vivir como un animal debido a sus excesos y rechazo a la ley divina. En la literatura cristiana las brujas suelen abrazar al demonio, danzar orgiásticamente con él y adquirir así la propiedad de convertirse en animales y los demonios suelen representarse con forma animal. Se nos recuerda entonces, desde esta orilla religiosa o espiritual, que esto nos acerca al final de los tiempos y de las terribles consecuencias para quienes se han alejado de la religión, a saber, la inversión de todos los valores y la autodestrucción. 

3. LA CORTINA DE HUMO

Desde una perspectiva más política o sociológica nos invitan a percibir un fenómeno mediático clásico: la ocultación, mediante una imagen, de otra. Todos los presidentes del mundo usan este recurso cuando, al no poder solucionar un problema interno grave, promueven o generan un escándalo interno (casi siempre algo banal) o buscan dirigir los instintos agresivos de sus gobernados hacia un país vecino o no tan vecino (aunque esto pueda tener graves consecuencias). En este caso la cortina de humo sería global y al llenarse las pantallas y los periódicos de humanos peluditos nos olvidaríamos de algo tan terrible como la publicación de las listas de colaboradores o clientes del psicópata millonario. En su isla sí que se llevarían a cabo actos bestiales, si de hablar del animal como algo inferior se trata (lo cual no es del todo preciso, pero aplica desde cierta perspectiva: en esa isla se llevaron a cabo actos que sólo pueden explicarse como una regresión al instinto por parte de quienes considerábamos representantes de la consciencia desarrollada). 

Yo agregaría que si esta es una cortina de humo, de ella hizo parte también el fenómeno viral de la pasada semana: todos haciéndose el autorretrato caricaturesco con IA.

4. ALGUNAS REFLEXIONES. 

Generalización y pérdida de memoria.  

Se me ocurre que en el fenómeno therian pueden confluir todas estas causas ¿Porqué no? En unos casos unas, en otros otras ¿Pero a qué viene esa generalización? ¿Por qué cada una de ellas se sostiene no en que es “una posibilidad”, sino en que es la explicación “definitiva”? La sobregeneralización suele ser un signo de Complejo (Jung) y una distorsión cognitiva (Ellis-Beck) que se activa como respuesta automática cuando un fenómeno no puede ser asimilado por la consciencia. Decir que todo saldrá mal o que todo saldrá bien es una de sus formas, pero también buscar definiciones radicales para evitarse el gasto energético que implica el dar tiempo, sopesar o acercarse al fenómeno. 

Estamos asustados entonces y la mayoría de las personas se apresuran a señalar, dictaminar y ocupar posiciones defensivas frente a un ejercito animal que, dicen, invade nuestro mundo “ordenado”. Aquí invito a detenernos un poco. En las populares películas de “El Planeta de los simios” se nos presenta esa aterradora imagen: los animales han invadido no sólo el mundo sino la consciencia humana, se la han apropiado y ahora la dominan. Sólo un reducto de humanos se mantiene a la defensiva y en guerra. ¿Qué puede significar que la consciencia humana sea invadida por lo animal?

Hace tiempo leí una entrevista del psicólogo James Hillman donde habla de la depresión, afirmando que los motivos por los cuales la depresión tiende a generalizarse en el mundo, podrían estar relacionados con el daño ecológico. Nos dice que lo inconsciente estaría llamando la atención colectivamente a una consciencia colectiva que no sufre lo suficiente por lo que le hace al planeta. En otras palabras, dañamos tanto el ecosistema y logramos anestesiarnos de tal manera para poder hacerlo, que lo inconsciente nos deprime, nos obliga a sentir. Hillman termina afirmando que, quizás, deberíamos estar aún más deprimidos por lo que estamos haciendo. 

Figura antropomorfa tairona. 900 d. C. – 1600 d. C. 10 x 6,5 cm. Museo del Oro, Banco de la República, registro O12627
¿Y si esta proliferación de animales nos habla de la necesidad de volver los ojos hacia nuestro entorno natural y nuestra propia naturaleza animal? ¿Y si esta invasión animal también nos dice algo sobre una reacción a través de los más frágiles psíquicamente?. La adolescencia considerada como un período de búsqueda de identidad o, como afirmamos, como un estadio en el que el arquetipo del héroe se activa para la búsqueda de una Ego más o menos estable, resulta ser también un período de fragilidad. El Ego que ha dejado la niñez (el Héroe saliendo “de casa”), pero sin un terreno identitario sólido (luchando con monstruos de múltiples cabezas), se transforma en terreno fértil para todo tipo de irrupciones tanto externas como internas (cíclopes de visión plana, brujas y tifones que le llevan de un lado al otro). De adolescentes somos influenciables desde fuera, pero también desde dentro, tanto como desde el carácter mítico de lo inconsciente, de ahí el éxito del cine, el manga y el comic, que traen de nuevo al arquetipal mito disfrazado de nuevo mito. En cuanto a las influencias externas, muchos de nosotros recordamos con arrepentimiento, simpatía o compasión el habernos adherido a modas, movimientos y corrientes de todo tipo ¿O tal vez no lo recordamos?

Lo cierto es que la mala memoria de los adultos suele ser motivo de muchos de nuestros miedos frente a los más jóvenes y sus conductas, y es lo que lleva a la sobregeneralización defensiva (ayer eran los Emos los que nos asustaban y “anteayer” la música de Los Beatles). También es cierto que algunos adultos no han experimentado en la adolescencia y juventud las búsquedas heroicas típicas (esos perderse para encontrarse), en cuyo caso no se trataría de falta de memoria sino de experiencia… ya les llegará. Lo necesario sucede sin importar la edad. 

Otras Imágenes arquetipales. 

Nuestros mitos y leyendas están pobladas de therians. Desde los centauros, minotauros, hombres lobo, hombres jaguar del amazonas, el hombre caimán de las costas colombianas, brujas transformadas en animales, los nahuales mayas, hasta los modernos hombres araña, gatúbelas y miles de imágenes que ahora pueblan la fantasía de niños, jóvenes y adultos. Entre las producciones artísticas que más fuerza van tomando actualmente está el manga y el anime que se originaron en oriente y a los que he podido seguir gracias a la influencia de mi propia hija, una apasionada del tema. Lo cierto es que hay qué reconocer a este arte una agudeza impresionante para captar las emociones humanas, sumado a lo cual está el arte mismo del dibujo que supera con creces las producciones occidentales tipo Disney. 

La persistencia y activación de las imágenes teriantrópicas en la psique colectiva (incluido el fenómeno therian actual), podría indicar:


a. Un recordatorio constante de nuestro ser instintivo, la parte animal de la que, en parte, hemos conseguido separarnos para la creación de una consciencia diferenciada del resto de la naturaleza y que, no obstante, se mantiene en la base biológica y psíquica de la especie (en el cerebro reptiliano y en el inconsciente colectivo). Algo que no debemos tomar a la ligera pues, como la regla psicoanalítica lo indica, todo lo reprimido regresa con la fuerza de la represión misma. 

b. La libido regresiva (para los junguianos la libido no sólo es sexual, es la energía que mueve todo el aparato psíquico y que adquiere características sexuales, creativas, reflexivas, espirituales, etc.). La libido puede moverse tanto hacia adelante como hacia atrás, hacia los orígenes tanto individuales como colectivos. Es por ello que, por momentos, aparecen imágenes como estas en las que puede activarse lo inconsciente personal, lo individual, lo traumático o lo complejo y, en algunos casos, mezclarse con el material colectivo. Por ello vuelven a aparecer en nuestras calles estos seres mitad humano mitad animal ¡La resurrección del mito!, aunque ellas hayan comenzado como un movimiento psíquico en términos de búsquedas de adaptación adolescentes o expresión adulta de situaciones traumáticas infantiles (ver más arriba).

Lo dejo por acá. Pero quiero dejarles una canción que conocí también gracias a mi adolescente más cercana, una canción que mezcla la imagen animal con la idea de la cortina de humo. Una buena canción de El cuarteto de nos.:

El Perro de Alcibíades.

Humo

El perro

La cola

Miren para allá

Humo

El perro

La cola

Miren para allá


Otra vez el viejo truco

De la cortina de humo

Para mover el foco a otro lugar

Distraer con vulgaridades

Es el capítulo infaltable

En el manual de manipular

Que todos miren para otro lado (lado)

Cuando hay un tema que está caldeado

Algo banal que traiga disputa

Tapar lo serio tirando fruta

Encandilar con algo aparatoso

Disimulando asuntos peligrosos

Y que acapare la atención una trivial conversación (oh, oh, oh)


Humo

El perro

La cola

Miren para allá

(Oh, oh, oh)

Humo

El perro

La cola

Miren para allá


Nos fuimos acostumbrando aturdiendo y embriagando

Al compás de la fascinación

Y nos han acorralado perros con rabos cortados

Que miramos con resignación

Humo que regula

Humo a la tribuna

Que solo entretiene

Hasta que se esfuma

En el arte de ocultar la escena

Siempre hay alguien afilando la tijera

Y como ayer, igual que hoy

Nada nuevo bajo el Sol (oh, oh, oh)

En el diario

En la foto (la cola del perro)

En la tele

En el meme (la cola del perro)

En la agenda (la cola del perro)

En el verso (la cola del perro)

En la ropa (la cola del perro)

En la sopa

Ya son tantos que resultan demasiados

Que cualquier día nos parece día raro

Si nadie escucha alrededor algún aullido de dolor (oh oh oh)


Humo

El perro

La cola

Miren para allá

(Oh oh oh)

Humo

El perro

La cola

Miren para allá

Miren para allá (miren para allá)

Miren para allá


Lisímaco Henao H. 
Psicólogo U. De A. Analista Junguiano IAAP_SCAJ
210226

viernes, 16 de enero de 2026

CURSOS Y ENCUENTROS Primer semestre de 2026

 IMÁGENES ARQUETÍPICAS, SUEÑOS, TRAUMA Y COMPLEJOS 

¡Y vuelven nuestros Círculos de Sueños!. 

Este primer semestre de 2026 continúa tu formación en teoría y práctica de la psicología analítica: lectura de imágenes, herramientas de aproximación a lo inconsciente y una perspectiva del Trauma que no se queda en lo traumático, sino que se enfoca en la tremenda capacidad creativa de la psique y su instinto de vida. Docente: Lisímaco Henao Henao. Analista Junguiano IAAP-SCAJ*

1. Lo Monstruoso en la Psique. 

La presencia de la imagen distorsionada, grotesca y contrahecha de nosotros mismos tanto en el mito como en un sin número de obras artísticas, nos obliga a atender a lo arquetípico del mal (sombra colectiva) que en nuestros tiempos parece sobresalir con especial virulencia. Es un asunto de primer orden para la reflexión psicológica pues conduce a la pregunta fundamental ¿Cómo participo desde mi propia oscuridad en la oscuridad del mundo?. Aunque lo primero que viene a la mente al acercarse a estos temas es la psicopatía, no será la única perspectiva de nuestros encuentros. 


Gran tema: Un viaje por la belleza que emerge de la oscuridad.  

Martes 3, 10, 17 y 24 de febrero. 7 a 9 p.m.

530.000 pesos colombianos ó 150 USD

On Line  Info: eventos@jungcolombia.com


2. El Trabajo con los sueños. 

El Ego onírico y sus encuentros con la realidad de la psique, con la imagen arquetípica y compleja que, aunque distorsionada por sus defensas, logra asomarse a la consciencia. Las herramientas, los métodos y la activación del campo imaginal que provee la psicología analítica inaugurada por Carl Gustav Jung y sus propios sueños. 






Gran tema: pertinencia del trabajo con los sueños en psicoterapia. 

Martes 10, 17, 24 y 31 de Marzo. 7 a 9 p.m.

530.000 pesos colombianos ó 150 USD

On Line.  Info: eventos@jungcolombia.com


3. Del Trauma al Complejo. La memoria creativa. 


"Si existiera una niñez sin trauma, tendríamos que imaginar algo verdaderamente espantoso", afirmó Rafael López-Pedraza ¿A qué se refería?. Nos centraremos en la activación psíquica a partir del trauma que tiene como resultado algo sorprendente: la memoria creativa, la tremenda tendencia del ser humano a construir una narrativa dentro de la cual vivir y sobre-vivir. Esto nos llevará necesariamente a la teoría junguiana de Los Complejos de Tonalidad Afectiva, al instinto de vida, que a través del complejo se devela tan poderoso como el instinto de muerte y al centro arquetípico de la fuente creativa.

Todos  decimos tener complejos, lo que no sabemos es que los complejos nos tienen a nosotros, decía el maestro Jung. Mucho qué estudiar en este campo: El trauma y su reflejo distorsionado por la memoria creativa, el complejo como realidad psíquica, su relación con los tipos de personalidad, su expresión en los mitos y cuentos populares, complejos y arquetipos, los complejos como moldeadores del carácter y mucho más.

Martes 21, 28 de abril y mayo 5 y 12
7 a 9 p.m. (hora de Colombia)

530.000 pesos colombianos ó 150 USD
On Line.  Info: eventos@jungcolombia.com


4. Círculos de Sueños. Virtuales y presenciales. Entrada Libre y Gratuita. 

Los Círculos de sueños son una experiencia de encuentro frente a un material siempre inédito y al mismo tiempo reconocible en sus factores simbólicos y arquetípicos. Por supuesto evitaremos toda intervención "clínica" individual, pues para ello es necesario un conocimiento profundo de la situación consciente del soñante, en cambio, el material simbólico que alude a la parte colectiva de nuestra psique, permite un amplio margen para la conversación. En tiempos de automatización e IA, anhelamos el encuentro real, espontáneo y significativo. Hacia allá nos dirigimos. 

Gratuito, Íntimo y Presencial (para los amigos de fuera de la ciudad y el país, haremos encuentros virtuales más adelante). 

Fechas se publican en nuestro grupo de whatsapp, en facebook o en el correo eventos@jungcolombia.com




*DOCENTE

Lisímaco Henao Henao

Psicólogo U. de A. (Medellín, 2000)

Mt. Psicología Analítica URL-ICGJB (Barcelona, 2003)

Analista Junguiano IAAP (Copenhaguen, 2013)

Supervisor clínico IAAP (Bogotá, 2018)


martes, 13 de enero de 2026

CENIZA EN LA HERIDA. Una reflexión analítica sobre Venezuela. Por David Sucre Villalobos

 CENIZAS EN LA HERIDA.

David Sucre Villalobos. 

Psicólogo Clínico, Psicoterapeuta 

Router (analista en formación) IAAP 

@psi.davidsucre


En Venezuela el 2026 inicia con bombardeos controlados en la ciudad de Caracas por parte de la administración de Trump, hechos que ubican al país caribeño en una conmoción internacional y que deja en el colectivo que hace vida dentro de sus fronteras y en su gran diáspora, una sensación de que tras las festividades de nuevo año, la realidad nacional vuelve a golpearnos desde los cielos exhibiendo en la herida cenizas y escombros consecuencias de la destrucción.


El calendario marcaba 3 de enero, sin embargo en Venezuela el pasado pesado se niega a pasar la página y en la memoria, el agujero del olvido se ilumina por el fuego que alumbra el espíritu ciudadano, oscurecido por más de 25 años de conflicto interno en dictadura, represiones, torturas y silencio impuesto en un país que se caracteriza por una cercanía con el prójimo y una afectividad cálida con la alteridad.

El mundo conectado con el renacimiento simbólico del solsticio de invierno y la realidad venezolana en oposición, sumergida en una Calcinatio, caracterizada de ansiedad, pánico y trauma colectivo. El país que es el norte del sur y cuyo proceso alquímico es complejo de analizar, en una psicogeografia intervenida por el fuego producto del bombardeo norteamericano que a modo de espejo, en vez de purificar, consume las ruinas del Ego nacional en un colectivo calcinado por las acciones del padre terrible, titán, maltrador, que con sus bailes, mofas y muecas perversamente se burla del dolor ciudadano.

Gracias a las reflexiones de C. G. Jung y a sus amplificaciones psicológicas sobre la alquimia, conocemos que la Calcinatio quema las impurezas del Ego a través de una intensidad emocional necesaria para la individuación. En Venezuela la Calcinatio ha sido crónica, su colectivo reducido a las cenizas de un fuego que por una parte ilumina y por otra deshidrata la esperanza de un futuro que cada vez se vuelve incierto.

La herida que no sana deja a la tempestad de las ruinas las fracturas que ha sufrido nuestra identidad nacional, un país que lucha la tensión de opuestos de estar atrapado en la nostalgia de lo que fue y el trauma presente que como bucle destina a Venezuela a quedar perennemente en el horno alquímico. Los venezolanos estamos ante una crisis de sentido, hay poca comprensión, estamos atentos a los apareceres de las capas más profundas del inconsciente colectivo. ¿Que nos traerá esa zona arcaica de nuestra psique?

La sombra del poder, su manejo en polaridades y la furia por la extracción del padre político, nos hace pensar que en Venezuela las dinámicas fratricidas están a la vuelta de la esquina, también el parricidio edípico, que ubican al conflicto más allá de las posiciones ideológicas, el padre y sus hijos han jugado juegos, con reglas basadas en la deslealtad y la traición. Este campo emocional, es el combustible perfecto, para encender un fuego en una Calcinatio estéril, que no logra transformación profundad, ya que, las cúpulas emplean la proyección como mecanismo defensivo y están poco dispuestas a mirar al interior.

Mientras la institucionalidad venezolana queda en duda sobre su legitimidad, el ciudadano y el colectivo son sometidos a la sed y a la aridez informativa, Hermes está jugando su cara más oscura. No hay apareces de un tercer momento que ayude a dinamizar la tensión y la polarización. Para Venezuela no hay función trascedente, los polos están endurecidos, por ello no hay, por ahora, una posible reconciliación. Estamos respirando cenizas, ellas son el residuo en nuestra herida nacional, traen el polvo desintegrado que nos invita a soportar el dolor que produjo el calor de una oscuridad mal metabolizada.

Intentando digerir la primera semana de enero, Venezuela anhela que los centros de torturas liberen a sus hijos maltratos por el padre terrible, también exige desde la herida de orfandad, que la institutriz que nos "cuida" no nos castigue y permita una transición hacia una colectivo que logre transformar sus complejos infantiles, debemos comprender los venezolanos que desde la dependencia y las fantasías de un salvador externo no forjamos acero en el alma.

En Venezuela impera una lógica de lealtad al trauma colectivo que costara transformar, estar en conmoción para la psique es permitirle gritar, que logre expresar lo que los años de silencio no han dejado, sin duda, este panorama y este orden impuesto, alivia un poco la sensación de injusticia del colectivo venezolano.

Apostemos al alma, en ella, siempre estará la respuesta a la vida, el poder limita al eros y lo elimina con el fin de perpetuarse, por ahora, y mientras tanto, como diría el psicoanalista ingles W. Bion, debemos seguir pensando mientras las bombas caen, y por muy doloroso que sea, permitir que la Calcinatio real ilumine los errores que nos trajeron hasta el hoy... en sociedad civil seguimos en resistencia y con cenizas en la herida.

Caracas. Enero del 2026

martes, 9 de diciembre de 2025

SERIE DOCUMENTAL: Imágenes arquetípicas de la mitología griega.

¿Quién es quién en la mitología griega? 

El porqué y el para qué del  mito. 

(Mira toda la lista de reproducción DANDO CLICK AQUÍ o busca los links más abajo).


El alma humana reconoce sus aspectos más colectivos en el mito. El ser mítico, el humano de los grandes relatos, poseía un Ego que aún no se consideraba absolutamente distinto y separado de la naturaleza, con una consciencia en la que los arquetipos pudieron ejercer su poderoso influjo compensatorio. Hoy en día esta labor del inconsciente colectivo sigue activa a través de los sueños, síntomas individuales, visiones y fenómenos de masas de toda índole. Volver a los mitos es intentar recordar, pasar de nuevo por el corazón, una unidad necesaria en tiempos de máxima atomización. 

Quizás al escuchar este relato, te conectes con algo tuyo, de tu familia o de tu nación o del mundo actual. Ellos son un acceso a la salud mental que se obtiene de recoger las viejas imágenes del alma, lo que somos como especie y como individuos, compensando el individualismo extremo y la desconexión con la naturaleza y con el alma del mundo. 



1. Titanes, Dioses y Héroes de la mitología griega

https://youtu.be/7Ol-aOfufcY


2. Quién es Ulises

https://youtu.be/p7QwcRObK_E


3. Quién es Electra

https://youtu.be/B7R04ofs2u8


4. Quién es Medea

https://youtu.be/o4X9geqDrYs


5. Quién es Orfeo

https://youtu.be/1DEYHtEYTUg

6. Quién es Afrodita

https://www.youtube.com/watch?v=tLcHyuCp-Yc


7. Quién es Dédalo

https://youtu.be/CNj8KO9UIEY


8.  Quién es Prometeo

https://youtu.be/3E8BOOaR6-Y


9. Quién es Edipo

https://youtu.be/ZLs7DW25G_g


10. Quién es Aquiles

https://youtu.be/5o7348tVDUg

11. Quién es Apolo

https://www.youtube.com/watch?v=6pEj6t0tqSU

12. Quien es Eneas

https://youtu.be/iD366xXr0oQ

13. Quién es Dionisos

https://youtu.be/MIWHnNTdF9M


miércoles, 24 de septiembre de 2025

ENCUENTROS EN EL MULTIVERSO: Los viajes con psicodélicos y El Libro Rojo de Jung

 Trabajo presentado en las primeras "Jornadas de Estudios Psiquedélicos", evento organizado por el Grupo de Investigación Etnopsique, Universidad de Antioquia (Medellín, Colombia). 

Autor: Lisímaco Henao H.

Psicólogo U. de A.

Analista Junguiano IAAP


Siempre es un gusto regresar a la Universidad de Antioquia, los exalumnos de esta universidad tenemos, generalizando, la tendencia a la añoranza, somos bastante románticos al recordar la vida universitaria y hay un apego especial, al que preferimos llamar “sentido de pertenencia” para evitar identificarnos con alguna tendencia regresiva a la madre, a la mater, al Alma Mater (sabemos que incluso hay algunos que no logran salir nunca de la universidad, o dicho de otra manera, hay algunos que logran quedarse en este delicioso vientre por muchos, muchísimos años). 

Estas primeras imágenes del pertenecer y el regresar, me sirven  como asociaciones libres o, mejor, como amplificaciones imaginativas para uno de los estados más comunes entre los reportados durante o después de un viaje con psicodélicos. A esa experiencia suele dársele el nombre de “unidad”, la experiencia de unidad. Esta experiencia resulta tremendamente conmovedora, algunas personas no pueden más que llorar, o pierden el equilibrio frente al impresionante impacto que les genera el descubrir que en realidad “todo está conectado”, que no son una cosa individual sino una cosa-parte-de-todas-las-cosas, es decir, un todo. Esta experiencia primera puede irse desarrollando hacia la experiencia de la entrega, un deseo de darse, de proteger, de abrazar, de ser generosos con ese todo. Pero digamos que, en principio, se trata de experiencias puramente sensoriales, durante las cuales puede sentirse, también, que se pierden los límites corporales como una forma de percibir la mencionada unidad. 

Es importante anotar que estas sensaciones de unidad suelen ser acompañadas también de experiencias que evocan la propia muerte, lo cual resulta sumamente simbólico dado que la muerte aunque sea experimentada por nosotros como imagen opuesta a la vida, en realidad la completa. Se dice que si estás en unidad comprendes la vida y la muerte, aceptas la vida y la muerte, experimentas la vida y la muerte. Esto ocurre con toda vivencia de los opuestos, sabemos que es sólo en la consciencia en donde se experimenta la división y separación de los opuestos, y que es un sistema en ella al que denominamos “el Yo”, un sistema rector de la orientación en el mundo y garante de la percepción del tiempo y del espacio, quien puede llegar a excluir o negar uno de los opuestos. Y creo que podemos reconocer que nosotros hemos logrado expulsar la muerte de nuestra vida a pesar de que ella insiste, o quizás por eso es que insiste tanto. En tanto más la negamos mediante las modernas promesas de vida eterna, juventud eterna y felicidad sin fin, es decir, triunfalismo y vida interminable, ella más nos trae lo contrario, pues la psique parece tener una tendencia natural a percibir la vida como completitud. Durante las experiencias con estas sustancias nos aproximamos, entonces, a todo eso que ha sido negado, dado que las defensas construidas y la unilateralidad del Ego es derribada, por lo que podemos llegar a experimentar fascinación o terror frente a una visión completamente alejada de nuestra memoria individual de división y separación en opuestos.

Sabemos que estas experiencias están íntimamente relacionadas con las experiencias del bebé y su madre, algo que la psicología del desarrollo ha explorado suficientemente y que la psicoanalista Margaret Mahler denominó estados simbióticos. Freud, en su "Interpretación de los sueños", afirma que durante el dormir, cuando se suspende la posibilidad de que una idea pueda cursar hacia la acción (dado que está inhibido el movimiento corporal), las ideas encuentran una forma de satisfacción en la formación de imágenes. A este movimiento lo denominó “regresión”, es decir, la libido debe retornar, desde el polo de la acción y el desarrollo logrado por la consciencia, hacia el polo más primitivo, el de la pura y simple percepción interna, hacia la imaginería propia de un estado primitivo en el que se encuentran los bebés, al no tener más que su incipiente mente en un cuerpo limitado.


Para Freud esta regresión puede operar no sólo en los sueños, sino en estados patológicos graves como la psicosis, cuando en los estados delirantes el polo perceptivo domina sobre el principio de realidad, el principio que promueve el desarrollo de la consciencia. Pero también podríamos ver la regresión en cualquier adulto que, de repente, expresa una sensación profunda de impotencia (con cuadros patológicos o sin ellos), frente a las exigencias de la vida, añorando el mundo ensoñador y cálido de la infancia, abrigando el deseo de ser salvado del esfuerzo y el cansancio que implica vivir en este valle de lágrimas. Diríamos entonces que el efecto con los psicodélicos y enteógenos se asemeja a la vivencia del sueño, por lo que algunos han comparado estos viajes, por ejemplo, con el sueño lúcido.

Jung toma un camino diferente frente a la regresión. Ilustra su punto con los mitos que, para él, expresan la lucha de la consciencia por separarse del abrazo poderosamente atrayente del inconsciente; se refiere entonces a los mitos heroicos, en los que personajes femeninos o masculinos, hacen un viaje desde su lugar originario hasta otro lleno de peligros, siendo en la mayoría de las ocasiones engullidos por monstruos o teniendo que descender a la oscuridad, al sitio de la muerte o a su propia muerte, para después renacer de alguna manera. Ese momento de muerte expresado a veces como devoramiento por el monstruo, es interpretado por el psiquiatra suizo como el proceso mediante el cual la consciencia, en cierto punto de desarrollo, debe detenerse y regresar a eso materno que tanto aterroriza, pues amenaza con destruir lo tan difícilmente logrado. En muchos mitos ese terror cede ante la curiosidad que genera el encontrar en esos lugares oscuros a ciertos personajes conocidos (ancestros, amigos ya fallecidos, etc.) que proveen de imágenes o herramientas que servirán para encontrar la salida. ¿Porqué ve Jung esto como un paso necesario y no como un asunto patológico? Su clínica está llena de casos en los cuales el Yo ha querido tomar las riendas de la vida, lo ha logrado y luego ha fracasado en su lucha por sostener permanentemente ese estado de bienestar. Es común encontrar en sus informes sobre pacientes, a hombres que acumularon una gran fortuna, a herederas y condesas victorianas, hombres de negocios norteamericanos, que en la mitad de la vida y tras lograr un éxito rotundo, entraron en depresión, ansiedad o en impotencia sexual. Jung se da cuenta de que la patología en todos esos casos induce a una regresión necesaria, a un movimiento que, aunque se representa  inicialmente como una revisión del pasado personal y las vivencias infantiles, parece continuar hacia una fuente creadora de imágenes que nos se corresponde exactamente con lo reprimido individual, que es lo inconsciente mismo. El trabajo con los sueños y otras metodologías que inducen al contacto con la imaginación, son implementados por Jung como vías de acceso a ese espacio de la psique del que, dicho sea de paso, depende toda nuestra realidad.  El viaje hacia ese núcleo productor de imágenes y el contacto con ellas tiene la función de corregir, compensar o enriquecer el estado consciente. Para Jung entonces la regresión no sólo no es patológica, es profundamente necesaria, es casi una indicación terapéutica y podría resultarnos inevitable, algo que el Ego puede llegar a sentir como tragedia o fatalidad. 

Pero es que Jung había experimentado él mismo este fenómeno. En el año 1912 publica la segunda parte de su obra “Símbolos de transformación”, en la que propone una lectura del mitologema del héroe como representación de la energía psíquica que puede y debe ir hacia adelante y que expresa el impulso de la consciencia hacia la individuación, pero que en muchos casos debe ir también hacia atrás o hacia las profundidades, para hacer a la experiencia consciente adulta algo más completa y para prepararse para la vejez y la muerte. En este libro comienza a elaborar su planteamiento de que lo materno va más allá de la madre personal, de lo que ella hizo o no hizo, de lo que dijo o no dijo y del grado de simbiosis que hayamos compartido con ella. Hoy en día, cuando viene creciendo el número de teorías y de terapias que literalizan lo materno en las madres, Jung resulta particularmente interesante (o molesto), pues nos invita a contemplar la regresión como un movimiento hacia una fuente creativa tremendamente ajena a la madre personal y que puede ser concebida con mayor precisión como algo colectivo, es decir, como un arquetipo. 

Tras la publicación de aquella obra Jung se vería obligado a llevar a cabo su propio viaje, o como lo denominaba usando el vocablo griego usado para el viaje del héroe, su propia NEKIA. Jung también era el tipo exitoso, con dinero y famoso al acercarse a la mitad de su vida. Años antes de conocer a Freud, su labor como psiquiatra en el estudio y tratamiento de la esquizofrenia o, como se le llamaba en aquellos días, la “demencia precoz”, le habían dado un gran reconocimiento, lo mismo que sus publicaciones sobre el contenido de los delirios psicóticos y sus primeras conferencias sobre los complejos psicológicos. Ahora, con 36 años, era ya el prestigioso presidente reelegido de la recién fundad API y Freud, el estudioso de la psique más importante de la época, le había nombrado su príncipe heredero, el encargado de llevar el psicoanálisis hacia el mundo no judío. Junto con Freud había sido invitado a varias universidades de E. U. e Inglaterra a impartir conferencias y seminarios (el libro del que hablamos marcó, de hecho, la separación de los dos hombres). En cuanto a la vida material le había ido bien, pues se había casado con la heredera de la segunda fortuna más grande de Suiza con quien ya tenía hijos y se encontraba en embarazo del tercero. 


Y sin embargo Jung no estaba contento, o como diríamos en el lenguaje triunfalista y rimbombante de nuestros días, no era completamente feliz (sarcasmo). En ese punto se encontraba estancado, petrificado, debido a dos motivos fundamentales: por un lado sus objeciones a la teoría de Freud habían crecido hasta el punto de tener qué hacerlas públicas, pero sentía que no tenía algo sólido para ofrecer en su lugar, y por otro, estando casado de una manera “tan correcta”, se había enamorado de una joven brillante, su alumna Toni Wolff. Es aquí donde lo encontramos repudiado por Freud y su círculo más cercano y sentimentalmente afectado tanto por el rompimiento con el fundador del psicoanálisis como por una confusión erótica que no lograba resolver, o que no quería resolver mediante la simple huida hacia la negación (cosa que Freud ya le había recomendado 8 años antes, al involucrarse con otra paciente).  

Jung siente que no es capaz de continuar. Renuncia a su trabajo como docente universitario y dice conservar unos pocos pacientes, aquellos que mejor le pudieran comprender, es decir, quienes pudieran acompañarle a él. Entonces comienza el viaje, la Nekia, que está escrita y dibujada en El Libro Rojo. 

Ahora quisiera justificar el por qué narrar toda esta historia, este chisme, conectándolo con el asunto que nos ocupa. El fracaso del Yo puede ser vivenciado de diferentes maneras, cuando Jung murió un periódico londinense tituló la noticia de la siguiente manera: “Murió el psicótico que se curó a sí mismo”, con lo cual inició la leyenda negra según lo cual los personajes que aparecieron frente a Jung durante sus años de encierro, mujeres y hombres, animales como serpientes y palomas, lugares como castillos, bibliotecas, pantanos, cuerpos en putrefacción, etc. etc., se corresponderían con las alucinaciones de un loco que logró engañar a gran parte de estudiosos de la psique, haciendo pasar su delirio por una teoría psicológica. A mi no me parece del todo disparatada esta explicación, ya que la totalidad de teorías humanas me parecen delirios útiles con los cuales construimos lo que llamamos la realidad y que a muchos nos sirven para ganarnos la vida.

Pero lo que ustedes encuentran en el Libro Rojo tiene por sí mismo una importancia. Usted comienza a leer y se encuentra con un drama tremendo, el encuentro del mismo Jung con una serie de figuras que le fascinan, le atemorizan o le atacan, y con las cuales él decide dialogar. Aunque el colorido en varias imágenes es tremendo, hay qué hacer notar que al principio habla de que siente que se desliza por una cueva bajo el suelo, un socavón oscuro de miles de kilómetros, hasta llegar a montañas en las que aparecen las primeras figuras. Jung pregunta sus nombres y ellos le dicen que son Elías y Salomé. 

Más adelante aparece el alma de Jung, quien le dice que él no sabe nada de ella, que lo que tiene son teorías elegantes, ideas que ella misma le ha enviado (le dice que sus ideas no son de él aunque su Yo se precie de ello), pero que, en definitiva, él deberá aprender quién es ella en realidad, qué es ella, por la vía de la experiencia. 

Jung se dedica a hacer estos viajes conscientemente, dice que, al principio, la experiencia se le impuso debido a su debilidad, pero que luego decidió hacerlo voluntariamente figurándose en su imaginación el túnel y la caída, para después permitir que las imágenes emergieran. 


Toma nota de toda esta aventura en unas pequeñas libretas negras que han sido publicadas recientemente (Los Libros Negros), en las que transcribía los diálogos con las figuras y hacía bocetos que luego perfeccionó en El Libro Rojo que todos conocemos. En el libro también vertió los diálogos, las preguntas y respuestas y sus reacciones emocionales. Aquí quiero resaltar dos elementos fundamentales: el hecho de que no fue un mero juego fantasioso de Jung, algo que cualquiera de nosotros podría hacer al decirse: “cerraré los ojos y me imaginaré que vuelo sobre la universidad”; Jung siempre defendió que, más que un simple fantaseo, se trató de una entrega del Yo al reino de las imágenes, y que este reino se vivió de la manera más corporal y emocional posible. Por ello encontramos asco, tristeza, desaliento, alegría y una corporización que le llevó, en ocasiones, a caminar por el jardín dialogando con un viejo que para él se transformó en el guía interior de todo aquello. Un viejo que dijo llamarse Filemón. 

En otras palabras, Jung estaría viviendo un estado regresivo, hacia el polo primitivo de la psique en el que reina la imagen sensorial, una especie de ensueño durante el cual decide tomar un papel activo, lo cual es el segundo elemento a resaltar. En varias ocasiones se presentaron peligros reales, por ejemplo, cuando una figura le dijo que él tenía qué matarse debido al crimen que había cometido, el asesinato del héroe (en otra escena Jung había sido inducido por un personaje de turbante, de piel oscura, a matar a Sigfrido, el gran héroe de la mitología nórdica); otro peligro se presentó cuando una mujer le dijo que lo que él estaba haciendo era arte, que él en realidad era un artista incomprendido. Frente a ambas figuras logra defenderse, confrontarlas mediante ese papel activo de quien también puede cuestionar y cuestionarse frente a lo inconsciente. Debemos anotar que, tras el asesinato de Sigfrido, Jung había visto una cabeza flotando en un río de sangre, lo que le pareció que podía significar que su función superior, el intelecto representado en la cabeza, debía de ser cortado, suspendido, para poder permitir la emergencia emocional y sentimental que él debía aceptar y cuya represión, como confirma después, era la causa de su crisis. 

Como vemos, durante la experiencia hay un alguien que supone e incluso interpreta, y al cual estas suposiciones le permiten tomar distancias de las fuerzas mortíferas que también subyacen en ese lugar de totalidad, tal como he afirmado. Tras el asesinato del héroe, la culpa pone a Jung en contacto con su propia muerte a través de la voz de una mujer que le induce al suicidio y aunque tenía siempre un revolver en la mesita de noche, pudo sobrevivir gracias a esa atención consciente que se diferencia, esa actitud activa del Ego, muy diferente a aquella forma pasiva que se entrega pasivamente a un complejo y que podría llegar a obedecer ciegamente a la culpa, una de las formas preferidas del Ego para sentirse mejor. 

Al salir de la crisis, Jung ha reconocido varias figuras arquetípicas con las cuales cualquier psiconauta, para utilizar el término propio de las primeras experiencias con LSD, podría encontrarse. La Serpiente, representante antigua de lo inconsciente, pero también de la madre primordial y de lo demoníaco, de lo femenino y de la curación, por nombrar sólo algunos de sus significados. El guía, en este caso en la forma de un bibliotecario que le dice a Jung que el librito de su infancia “La Imitación de Cristo”, es un engaño, con lo cual lo conduce a la reflexión sobre la figura de Cristo no como algo que se deba imitar en lo que hizo sino en la forma como lo hizo, es decir, en la expresión de su propia naturaleza. El Rojo, un personaje que se manifestó como El Diablo, aquel que sólo sabe reír y hacer burla, frente a un Jung que se había vuelto demasiado serio (Jung dice que le enseñó seriedad mientras que aquel le dio el don de la risa). Por supuesto “el Ánima”, en todas sus formas, como Salomé la seductora y cortadora de cabezas, la doncella rubia atrapada en un castillo en medio de un pantano, encerrada allí por un erudito (la razón fría y desconectada del sentimiento) y la serpiente que al final haría una dupla con la paloma, como partes del alma terrestre y aérea, funciones del sentimiento y del pensamiento. 

Y muchísimos más. Pero creo que con esto puedo acercarlos a algunas intuiciones. La primera, que todo ser humano que experimente un viaje interior, viajará al mismo sitio, al núcleo generador de imágenes que llamamos el inconsciente colectivo, la segunda, que podría sernos de utilidad el preguntarnos si es posible implementar la actitud activa de la consciencia en los viajes con sustancias para evitar identificaciones y "posesiones" de diferente grado, eso que muchos han llamado el "quedarse en el viaje". Y por último, la posibilidad de que un saber sobre los arquetipos, las estructuras psíquicas  responsables de los mitos, los sueños, los delirios psicóticos, las visiones sagradas, la salud y la enfermedad de todo ser humano en todo tiempo y lugar, podría sernos también de utilidad a la hora de comprender lo percibido. En psicología analítica se habla del funcionamiento constante de un arquetipo denominado el Self, el arquetipo de la unidad, de la integración de los opuestos que todo niño, todo ser mítico, todo soñador y todo viajante conoce sin saberlo, el cual podría ayudarnos a transitar de manera consciente aquello que persigue la psique al mostrarnos lo que nos muestra. 

Finalmente quisiera anotar que, a partir de su experiencia, Jung construye una metodología a la que llama Imaginación Activa. Con ella buscaba replicar en sus pacientes aquella experiencia suya bajo dos advertencias, por un lado, cuidarse de no aplicarla a pacientes que ya tenían un contacto demasiado estrecho con lo imaginario o que tuvieran tendencias psicóticas, y por el otro el requerimiento de un Yo capaz de actuar frente a lo inconsciente con cierta naturalidad, sin autoengañarse fantasiosamente, reaccionando mediante el diálogo o la expresión plástica (dibujo, escritura, danza, etc.).  La exigencia es fuerte pues se presentan los mismos problemas que se presentan cuando uno pretende trabajar con sus propios sueños, la facilidad con que puede esconderse de ciertas verdades que allí aparecen y decirse lo que dolorosa o placenteramente se quiere decir.

Jung había experimentado los peligros que en las conferencias anteriores se han hecho notar frente a la exploración de algo tan poderoso como estas imágenes cargadas emocionalmente, imágenes vivaces, autónomas que, por lo tanto, no tienen porqué estar interesadas en lo que a nosotros nos parece “lo bueno”. Imágenes que son naturaleza pura, como el tigre que no piensa en hacerte mal al atacarte, sino que solamente es tigre. Por ello necesitamos de herramientas para nuestra Nekia, brújulas, algunas guías que permitan al Ego jugar y no sólo ser juguete. Para algunas personas que he conocido en consulta y fuera de ella, ha resultado nefasto el dejar que la sustancia trabaje sola, se que esto es tema de discusión actual, pero por mi formación, prefiero participar activamente de toda experiencia trascendente y estas lo son.  Por ello Jung no hizo más que alertar sobre los riesgos de este tipo de acercamientos al inconsciente, creando, al mismo tiempo, un método para llevarlos a cabo. Nosotros somos muy pequeños frente a todo eso, lo reconocemos y por ello estamos aquí conversando, preguntándonos, abriendo los ojos para llegar a tener el sueño de despertar. 


Lisímaco Henao H. 

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lunes, 15 de septiembre de 2025

CURSO EN 4 SESIONES: Eros y Psique. A través del Amor: el devenir del alma.

Iniciamos una serie de 4 encuentros en torno al devenir del alma femenina y masculina a través de múltiples experiencias generadas por el amor, mediante la revisión de un antiguo relato romano, el de "Eros y Psique". Serán protagonistas el deseo, el duelo, los celos, la libertad, el apego, la costumbre, las pruebas a las que parece someternos el amor y la forma como este nos transforma. 

Psique, Complejos y Arquetipos en mitos, cuentos y otros relatos fantásticos. 



Fechas: Martes 23 y 30 de septiembre, y 7 y 14 de Octubre.

Horario: 7 a 9 p.m. hora de Colombia.

Medio: Zoom (en caso de inasistencia se ofrece grabación por 12 horas). 

Incluye materiales para cada sesión. 

Costo total: 500.000 COP ó 130 USD

Medios de pago: cuenta bancaria en Colombia, paypal o western union. 

Información e inscripciones: eventos@jungcolombia.com






jueves, 24 de julio de 2025

DIPLOMADO de actualización en Psicología Junguiana.

 "Psique, Complejos y Arquetipos 

en Cuentos de hadas, Mitos y otras narraciones extraordinarias"

"Psique es imagen", con esa premisa en mente, máxima por excelencia de la propuesta de Jung, invitamos a este programa de actualización en psicología analítica, que nos permitirá acercarnos a nuevos relatos y nuevas miradas, surgidas de la propuesta de aquel maestro nacido hace 150 años

Para preguntas y medios de pago escriba a

eventos@jungcolombia.com

(Es posible inscribirse a cada módulo por separado).



Módulo 1: 

Arquetipos y complejos en Cuentos de Hadas y otras narraciones extraordinarias. 

(Agosto 19 y 26, Septiembre 2 y 9)

 Textos base: 

"Símbolos de redención en los cuentos Hadas" M.L. von Franz.

"Mujeres que corren con lobos" C. Pínkola Estés


Módulo 2: 

Amor, belleza y tragedia como caminos del alma en "Eros y Psique".

(Septiembre 23 y 30, Octubre 7 y 14)

Textos base: 

"De Eros y Psiqué" Rafael López Pedraza.

"Los dioses de Grecia". W. F. Otto


Módulo 3

Eros y Logos/Ánima y Ánimus: Conflicto y silenciamiento del alma en "Apolo y Cassandra" 

(Octubre 28 y Noviembre 4, 11 y 18)

Textos base: "El Complejo de Cassandra" L. Shapira.

"La Naturaleza del amor" V. Kast.




Modalidad VIRTUAL
. En caso de faltas se pone a disposición la grabación durante 12 horas.


Martes 7 p.m. Hora de Colombia (2 horas por sesión, 4 sesiones por módulo, 24 horas en total).

Se hace una pausa entre cada módulo (Ver fechas).


500.000 COP ó 130 USD por cada módulo


Con descuento por pago del diplomado completo:

1.350.000 COP ó 350  USD



Aunque este diplomado no tiene prerrequisitos en particular, si sientes que necesitas afianzar o retomar nociones básicas, te invitamos a hacer el curso introductorio gratuito que ya se encuentra completo en nuestro canal de youtube. Da click aquí para verlo. 


Docente:

Lisímaco Henao Henao

Psicólogo (U. de A. Medellín 2000)

Mt. Psicología Analítica (ICGJ-SEPA-U.R.L. Barcelona 2003)

Analista Junguiano (IAAP Copenhagen 2013).

Supervisor didacta (IAAP Bogotá 2018).

Experiencia docente universitaria de 10 años

Experiencia como terapeuta y analista de 25 años.

Ponente en congresos internacionales.

Autor de 3 libros. 


Inscríbete enviando un correo a eventos@jungcolombia.com

*Este Diplomado se rige por el artículo 2.6.6.8 del Decreto Único Reglamentario del Sector Educación 1075 de 26 de mayo de 2015 y No conduce a titulación oficial de aptitud profesional. Se certifica asistencia por parte del profesional a cargo.


lunes, 5 de mayo de 2025

CÍRCULO DE SUEÑOS MAYO 10 (2025)

Ver la grabación dando click aquí  

Experiencia gratuita, presencial y virtual

Los Círculos de sueños son una experiencia de encuentro frente a un material siempre inédito y al mismo tiempo reconocible en sus factores simbólicos y arquetípicos. 

El Círculo tiene la función de establecer redes de imágenes entre los participantes, promoviendo la activación arquetipal que conduce a la sincronicidad, al sentido y al simbolismo que a todos compete como colectivo y al soñante en lo particular. 

Nuestro encuentro consta de una pequeña introducción "teórica" y la escucha de sueños de los participantes, en torno a los cuales haremos amplificaciones simbólicas que permitirán un acercamiento colectivo a la profundidad y esencia del sueño. Por supuesto evitaremos toda intervención "clínica" individual, pues para ello es necesario un conocimiento profundo de la situación consciente del soñante, en cambio, el material simbólico que alude a la parte colectiva de nuestra psique, permite un amplio margen para la conversación. En tiempos de automatización e IA, anhelamos el encuentro real, espontáneo y significativo. Hacia allá nos dirigimos. 


Presencial en 

Teatro Ateneo Porfirio Barbajacob


Virtual por Zoom (100 cupos): Pedir cupo a eventos@jungcolombia.com

Un link diferente para cada encuentro.


Virtual por Youtube (Canal "Casa Jung"): Con chat exclusivo para suscriptores. 


Día: Sábado 10 de Mayo


Hora: 2 a 4 p.m. Hora de Colombia. 


Los encuentros son independientes entre sí.


¡Te esperamos!




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"La función principal de los sueños es intentar restablecer nuestro equilibrio psicológico"


"Quien mira para afuera sueña, quien mira para adentro despierta"


Carl Gustav Jung.