lunes, 23 de febrero de 2015

Seminario Taller: El cuerpo y los sueños. Movimiento Auténtico

Una aproximación junguiana a los sueños a través del Movimiento Auténtico 
Imaginación Activa en Movimiento.

12 de abril, 10 de mayo y 14 de junio de 2015

(Si quieres saber más sobre Imaginación Activa da CLICK AQUÍ)



El trabajo desde y hacia el cuerpo en la perspectiva junguiana.

Con el renacer contemporáneo del deseo de una consciencia ampliada e integrativa, muchas son las propuestas que invitan al cuerpo a este maravilloso juego del ser cada vez más humanos. Biodanza, Antigimnasia, Danzaterapia, Feldenkrais y otras muchas propuestas serias se nos ofrecen como camino y es de resaltar que cada una de ellas encuentra particular resonancia en una o varias teorías psicológicas, y que muchas de ellas tienen orígenes comunes en mujeres (con algunas excepciones de hombres como Wilhem Reich y Alexander Lowen) que fueron pioneras en la exploración del vínculo psique-cuerpo.

En lo que a la psicología junguiana se refiere, esta ha dado a luz una forma específica de trabajo que vincula cuerpo físico y cuerpo psíquico llamada "Movimiento Autentico" ó "Imaginación Activa en movimiento corporal", cuya precursora fué la analista junguiana Joan Chodorow.

Las técnicas de "Movimiento Auténtico" están inspiradas en la herramienta terapéutica llamada Imaginación Activa creada por Jung y en las experiencias de trabajo profundo con el cuerpo llevado a cabo por Chodorow.


En esencia el Movimiento Auténtico, también llamado Movimiento en profundidad e Imaginación Activa en Movimiento, es el proceso de ser guiado en el movimiento desde dentro y en ser atestiguado en este proceso. El movimiento auténtico le permite a los individuos atender más completamente a los sentimientos, sensaciones corporales, impulsos de movimientos e imágenes que pueden estar presentes. Memorias pre verbales, elementos de desarrollo no resueltos y experiencias transpersonales pueden emerger en el curso del trabajo, permitiendo que los aspectos creativos y espirituales florezcan. Artes creativas como pintura, escultura y escritura pueden ayudar al proceso de darle forma al material inconsciente. El Movimiento Auténtico es un trabajo poderoso y afirmante en la medida en que restaura el sentido interior de autoridad de la persona y la voz con la que puede articularlo. El movimiento Auténtico es una de las más potentes vías para recuperar la conexión cuerpo/psique.


PRESENTACIÓN DE ESTE SEMINARIO:


Desde los presupuestos de la psicología analítica, los sueños son un aspecto fundamental de nuestro ser  y de nuestro funcionamiento psíquico ya que expresan a través de imágenes y símbolos los aspectos desconocidos para nuestra conciencia. Su abordaje nos permite integrar los contenidos inconscientes que permanentemente están pujando por expresarse en una necesidad de compensar la realidad de la vida consciente. Los sueños portan una gran sabiduría en el proceso de autoconocimiento y crecimiento interior y ahí radica la importancia de poder conectarse con su carga afectiva, asimilarlos y descifrarlos desde el cuerpo  y activarles su poder transformativo y sanador a través de los propios recursos creativos internos.

OBJETIVO GENERAL
Exponer la fundamentación teórica y metodológica de la psicología analítica en el trabajo con los sueños y del Movimiento Auténtico, facilitando la aproximación y desciframiento de los sueños a través del cuerpo y de la expresión creativa.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

• Conocer y experienciar algunos elementos básicos del significado de los sueños desde la psicología analítica.

• Conocer y experienciar elementos básicos del Movimiento Auténtico.
• Activar la propia expresión creativa.
• Conectar la propia sabiduría corporal.
• Ampliar la consciencia respecto al mensaje de los sueños.


METODOLOGÍA

Aproximación teórica a través de revisión y compartir de lecturas y presentaciones en power point. Práctica del Movimiento Auténtico y expresión creativa (pintura, escultura, escritura creativa, etc) a partir del mismo.

DIRIGIDO A
El seminario está dirigido a aquellas personas interesadas en explorar y profundizar en el significado de sus sueños activando y expresando sus propios recursos creativos y contactando su propia sabiduría corporal e interior.

FACILITADORA: Inés De la Ossa Izquierdo

Psicóloga de la Pontificia Universidad Javeriana. Analista Junguiana certificada por la Asociación Internacional de Psicología Analítica (IAAP). Maestría en Educación en la Universidad Federal del Río Grande del Sur (UFRGS) Porto Alegre, Brasil. Maestría en Women´s Spirituality en Sofia University en Palo Alto, California, Estados Unidos. Internado en Psicología Clínica en el Instituto Jung de San Francisco, California, Estados Unidos. Formación en Psicoterapia Corporal en Análisis Bioenergético en Bogotá y en Movimiento Auténtico en San Francisco, California, Estados Unidos. 

ORGANIZA: Casa Jung Medellín


domingo, 22 de febrero de 2015

El aprendizaje de la imaginación activa. Barbara Hannah

Con motivo de nuestro Seminario Taller: El Cuerpo y Los Sueños, sobre Imaginación Activa en Movimiento o Movimiento auténtico, presentamos el siguiente texto. (Puedes ver la información sobre el seminario con un CLICK AQUÍ)


Texto tomado de "Los espejos del Yo" de Editorial Kairós [1], una interesante compilación de documentos sobre imágenes arquetípicas fundamentales. Lamentamos el hecho de que esta editorial traduzca el término "Self", es decir, Sí Mismo, como "Yo", lo cual genera entre quienes se acercan por primera vez a la psicología analítica no pocas confusiones. La traducción del texto sería entonces "Espejos del Sí Mismo".

El aprendizaje de la Imaginación Activa. 
Por Barbara Hannah.

Barbara Hannah: Nació en Inglaterra y vivió en Suiza donde ejerció como psicoterapeuta, analista y profesora del C. G. Jung Institute. Es autora de Striving Towards Wholeness; Jung: His Life and Work, a Biographical Memoir y Encounters with the Soul.

Recuerdo que una mujer muy sabia me dijo que, durante un viaje por países que siempre había querido visitar, se vio obligada a compartir la habitación con una mujer que le resultaba muy antipática. Al enterarse creyó que esa circunstancia iba a arruinarle el viaje pero pronto comprendió que si permitía que esa circunstancia le arruinara el viaje echaría a perder uno de los momentos más interesantes y satisfactorios de su vida. Pero para ello tuvo que desidentificarse de sus sentimientos negativos, aceptar a su antipática compañera y mostrarse atenta y amable, una técnica que funcionó maravillosamente y le dispensó la posibilidad de dis frutar de un viaje extraordinario.

Esto es precisamente lo que ocurre con los contenidos inconscientes que nos desagradan y nos resultan particularmente antipáticos ya que si permitimos que estos sentimientos nos afecten malgastaremos nuestro viaje a lo largo de la vida. Si, por el contrario, podemos aceptarlos tal como son y somos amables con ellos descubriremos, no obstante, que no son tan malos como parecen y evitaremos su hostilidad
.
La primera figura que emerge de nuestro inconsciente es la sombra personal. La sombra -aquello que hemos rechaza do de nosotros mismos- suele resultar tan desagradable como la compañera de viaje del ejemplo anterior. Si somos hostiles a nuestro inconsciente éste será cada vez más insoportable pero si lo tratamos con amabilidad -comprendiendo que está bien tal como es- cambiará notablemente.

En cierta ocasión, y a raíz de un sueño especialmente desagradable que había terminado aceptando, Jung me dijo: «Ahora su conciencia es menos brillante pero mucho más profunda que antes. Ahora sabe que es una mujer indiscutiblemente honesta pero que también puede ser deshonesta. Esto quizás le resulte desagradable pero realmente es un gran logro». Cuanto más avanzamos más claro nos resulta que el principal avance
consiste en la ampliación de la conciencia. Casi todas las dificultades de nuestra vida, provienen del hecho de tener una conciencia demasiado estrecha como para comprenderlas y nada contribuye más a comprender estas dificultades que aprender a conectar con ellas mediante la imaginación activa.

La imaginación activa nos ayuda a armonizarnos con el Tao y, de ese modo, fomentar el desarrollo correcto de las cosas. Hablar del Tao chino quizás resulte demasiado exótico pero el lenguaje coloquial está plagado de expresiones que aluden al mismo hecho en nuestra experiencia cotidiana. La fra se «Esta mañana saltó de la cama con la pierna izquierda» (o, como dicen los suizos: «con el pie izquierdo»), por ejemplo, describe muy
precisamente una condición psicológica en la que no estamos en armonía con nuestro inconsciente. De la misma manera que la noche sigue al día, el hecho de estar enfadados y de mal humor tiene un efecto disgregador sobre nuestro medio ambiente.

Todos nosotros hemos experimentado el hecho de que nuestras intenciones conscientes se ven interferidas de continuo por motivaciones desconocidas -o relativamente desconocidas - procedentes del inconsciente. Quizás la definición más simple de la imaginación activa consista en decir que nos brinda la posibilidad de entablar negociaciones -y, a su debido momento, llegar a un acuerdo- con las fuerzas y figuras del inconsciente. En este sentido la imaginación activa difiere del sueño porque, en este último caso, no tenemos el menor control sobre nuestra conducta. En la mayoría de los casos basta con analizar nuestros sueños para restablecer el equilibrio entre la conciencia y el inconsciente pero existen algunos casos, no obstante, en las que eso no es suficiente. Antes de seguir adelante, sin embargo, convendría describir sucintamente las técnicas que suelen utilizarse en la imaginación activa.

La primera condición consiste en estar a solas y sin posible perturbación. Entonces debemos sentarnos y concentrarnos en cualquier imagen o sonido procedente del inconsciente. Cuando esto ocurre -y tal cosa no suele ser sencilla debemos evitar que regrese de nuevo al inconsciente dibujando, pintando o escribiendo lo que hayamos visto u oído (aunque, en ocasiones, quizás resulte más adecuado recurrir al movimiento o la
danza). Hay personas que tienen dificultades para conectar directamente con el inconsciente. Para ellas quizás resulte más apropiado escribir una historia sobre otras personas, una historia que, en definitiva, revela invariablemente facetas totalmente inconscientes del psiquismo del narrador.

En cualquiera de los casos, el objetivo consiste en llegar a establecer contacto con el inconsciente, lo cual supone una oportunidad para que éste se exprese. (Quien esté convencido de que el inconsciente no tiene vida propia debería pro bar este método alguna que otra vez.) Para ello casi siempre resulta necesario superar un mayor o menor nivel de «dificultad consciente» y permitir que las fantasías -que de un modo u otro siempre
pueblan el inconsciente- emerjan en la conciencia. (En cierta ocasión Jung me dijo que, en su opinión, el sueño siempre está presente en el inconsciente pero que para registrarlo plenamente en la conciencia debemos dormir y retirar nuestra atención del exterior). La primera re gla de la imaginación activa consiste pues en aprender, por así decirlo, a ver o escuchar el sueño mientras estamo s despiertos.

Jung también incluye, en ocasiones, el movimiento y la música entre las distintas modalidades que nos permiten descubrir estas fantasías aunque también señala que con el movimiento -de una importancia extraordinaria a veces para disolver el bloqueo de la conciencia- existe la dificultad adicional de registrar los movimientos ya que, si no existe re gistro externo, es asombrosa la velocidad con la que las cosas que brotan del inconsciente desaparecen de nuevo en él.

Jung propone la repetición de los movimientos liberados hasta que se hayan fijado realmente en la memoria y aún entonces conviene dibujar el patrón de la danza o el movimiento o describirlo en pocas palabras para impedir que vuelvan a desaparecer a los pocos días.

Existe otra forma de tratar con el inconsciente mediante la imaginación activa que siempre he considerado sumamente útil: la conversación con contenidos personificados del inconsciente. ¡Obviamente, resulta muy importante saber a quien estamos hablando y no considerar cualquier cosa que escuchemos como la voz del Espíritu Santo! Con la visualización esto resulta relativamente sencillo pero también resulta posible sin ella porque podemos aprender a identificar las voces o la forma de hablar como para no cometer ese tipo de errores. Además, esas figuras son muy paradójicas: las hay positivas y las hay
negativas y con frecuencia se interrumpen mutuamente. En tal caso también podemos juzgarlas por el contenido de sus mensajes.

Al trabajar con la imaginación activa debemos recordar una regla muy importante. En cada ocasión en que entremos en nosotros mismos debemos prestar una atención plena y consciente a lo que decimos o hacemos, tanta -o incluso más todavía- de la que prestaríamos a cualquier situación externa importante. De este modo impediremos que se convierta en una fantasía pasiva. Pero una vez hayamos dicho o hecho todo lo que queramos debemos también ser capaces de mantener nuestra mente en blanco para poder escuchar o ver lo que el inconsciente quiera hacer o decirnos.


La técnica visual o auditiva consiste fundamentalmente en dejar que las cosas sucedan. Pero no debemos permitir, sin embargo, que las imágenes cambien caleidoscópicamente. Si la primera imagen es un pájaro, por ejemplo, no debemos permitir que se transforme en un león, un barco en me dio del océano, el escenario de una batalla, etcétera. La técnica consiste en mantener nuestra atención sobre la primera imagen y no permitir que el pájaro desaparezca hasta que nos haya explicado porqué apareció, qué mensaje nos trae del inconsciente o qué es lo que quiere saber de nosotros. Resulta evidente la necesidad de entrar en la escena o de participar en la conversación. Si no lo hacemos así, aunque hayamos aprendido a dejar que las cosas sucedan, la fantasía podrá transformarse del modo que describimos o -incluso en el caso de mantener la primera imagen- permanecer pasivos ante ella como lo hacemos en el cine o al escuchar la radio. Ser capaz de permitir que las cosas sucedan es muy necesario pero resulta perjudicial si nos mantenemos en ello durante mucho tiempo. El único objetivo de la imaginación activa consiste en llegar a un acuerdo con el inconsciente y para ello debemos dejar que el inconsciente salga a la luz, lo cual nos obligará, necesariamente, a mantener un punto de vista suficientemente consolidado.

[1] Espejos del yo: imágenes arquetípicas que dan forma a nuestras vidas. Christine Downing (Comp). Editorial Kairós, Barcelona 1994

miércoles, 4 de febrero de 2015

Movimientos posjunguianos. Conversaciones con Rafael López-Pedraza

(Para ver en pantalla completa da click en el cuadrito de la esquina inferior derecha del documento).

Esta entrevista a uno de los analistas más representativos de la escuela junguiana en la tinaoamerica, y realizada por otro analista (Axel Capriles), apareció en la página de la editorial Fatamorgana de México. Con su amable permiso la reproducimos aquí.



Rafael Lopez-Pedraza Entrevista por Axel Capriles by Centro C. G. Jung de Medellín Colombia

viernes, 19 de diciembre de 2014

Cursos junguianos 2015 - 1


Presentamos el cuadro general de nuestros cursos para el primer semestre de 2015, algunos de ellos con opción ONLINE

Si quieres conocer más detalles de cada uno de ellos haz click encima, a continuación:


EL LIBRO ROJO DE JUNG (Opción On-line)

MITO Y ARQUETIPO (Opción On-Line)

CLÍNICA Y PSICOTERAPIA JUNGUIANA. Rizoma

CINE Y ARQUETIPOS. El Laberinto.



jueves, 18 de diciembre de 2014

Aspectos de la belleza en el Libro Rojo de Jung.

Carl Gustav Jung elaboró un hermoso libro en el que plasmó en imágenes y textos su experiencia directa con lo inconsciente. El analista Paul Brutsche escribió un magnífico ensayo en el que nos muestra porqué nunca se trató para Jung de arte, sino de un experimento consigo mismo en el que la imagen permitió contener el caos que, para la consciencia, significaba dicha experiencia. Todo lo vivido por aquellos días le ocupó, según afirmó el mismo Jung, durante todo el resto de su vida, al traducirlo a una teoría sobre la psique y en una práctica terapéutica.

Esta es una presentación basada el el ensayo de Brutsche, el cual se encuentra publicado por la editorial Fata Morgana en su página www.fatamorgana.com.mx.

Si deseas más información sobre nuestro curso On Line "El Libro Rojo de Jung" HAZ CLICK AQUÍ


 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Haz contacto:

Nos complace mucho tu interés. 

Puedes contactarnos para terapia, estudios o asesorías.

Por email:
eventos@jungcolombia.com

Por teléfono:
Te comunicas con Lisímaco Henao H. en el 314 800 59 79

En Facebook: Haciendo click aquí

En Twitter:      Haciendo click aquí

"Atrévete a abrir las puertas ante las cuales todos prefieren pasar de largo" 
W. Goethe

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Psique, Psicología y Psicoterapia. A propósito del día del psicólogo en Colombia.

Hoy se celebra en Colombia el día de la Psicología y sus profesionales. A todas las personas dedicadas a servir al alma y a todas aquellas a quienes interesa la psicología de alguna manera (pacientes, académicas, curiosas y buscadoras), desde el Centro C. G. Jung de Medellín dedicamos estos párrafos en los que se resume el sentido profundo del trabajo con lo psíquico, es decir, con nuestro universo afectivo-imaginal, interno y externo, individual y colectivo.

Presentamos fragmentos de Jung, Rafael López-Pedraza, James Hillman, Marion Woodman, Adolf Guggenbhül-Craig y Wolfgang Giegerich.


"No hay que considerar a un paciente como un ser subordinado que se tiende en un diván mientras uno se sienta detrás como un dios que deja de vez en cuando salir una palabra. También hay que evitar en lo posible cualquier sugestión de enfermedad. El paciente tiende de todas formas hacia esa dirección, le gustaría refugiarse en la enfermedad: «... Uno se rinde, no tengo más que tumbarme; estoy enfermo y agotado...». La enfermedad es también una forma de solución para acabar con el problema de la vida: «¡Estoy enfermo; tiene que ayudarme el médico!». Como terapeuta no puedo ser ingenuo. Hay que tratar al paciente, cuando no tiene que guardar cama, como a una persona normal. Yo diría que como a un igual. Esto ofrece una base sana para el tratamiento. A veces vienen a verme personas con la esperanza de que yo produzca un acto de magia médica. Se desilusionan cuando los trato como personas normales y me comporto como una persona normal. Una paciente, en otra consulta, había tenido la experiencia del «dios silencioso» detrás del sofá. Cuando empecé a hablar con ella me dijo sorprendida, casi disgustada: « ¡Pero usted exterioriza emociones, dice incluso su opinión!». Naturalmente que tengo emociones, y también las muestro. Nada es más importante que esto: hay que tomar a cada hombre realmente como tal, y por lo tanto tratarlo de acuerdo con su singularidad." C. G. Jung. O.C. 10, § 881

“Mientras se sienta el contacto, la atmósfera de confianza natural, no habrá peligro; e incluso si hay que mirar a los ojos al terror de la locura o a la sombra del suicidio, subsiste esa esfera de fe humana, esa certeza de comprender y ser comprendido, por más negra que sea la noche.” O. C. 17, § 181

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“Muchos de los estudios de psicología de este siglo, se han realizado en Europa del Norte y en Norteamérica. La mayoría de los psicólogos, en especial los junguiano que han heredado el concepto de Jung sobre los arquetipos, han sido, principalmente, protestantes y judíos cuyas religiones, educación y modo de vida proporcionan una formación ética y una conciencia inclinadas a la represión o a la interpretación errónea del aspecto dionisíaco de la vida. Se trata de un malentendido geográfico, histórico, étnico y religioso. No debe ser una sorpresa que los psicólogos modernos encuentren difícil comprender la relevancia y la presencia de Dionisos en la psique. Arquetipalmente, Dionisos representa una psicología y, si no se percibe ni respeta su presencia, el conflicto psíquico que ello crea, pasa sin ser detectado. Quisiera que el lector entienda que estoy tratando de traer a discusión algunas de las cualidades que Dionisos puede ofrecer a la psicoterapia. Por lo general, estamos tan distanciados de las emociones que propicia la presencia de Dionisos, que la conciencia de esta distnacia pudiera ser la única actitud dionisíaca posible. En este sentido, es difícil imaginar, hoy en día, a un psicoterapeuta que siendo sensible a la presencia de Dionisos, pudiese ser capaz de dar respuesta desde un nivel dionisíaco de la psique y así propiciar un antiguo atributo del dios: la curación. La experiencia del análisis personal del psicoterapeuta y de los estudios de psicoterapia junguianos, hoy en día, no aparentan ser sino el cumplimiento de un requisito académico. De ninguna manera, esto puede ser dionisíaco.

Con la represión del Dionisos emocional, aparece la represión del cuerpo. Ivan Linforth dice que el cuerpo siempre es dionisíaco, de lo cual podemos deducir que Dionisos siempre es el cuerpo. Esto significa abandonar al intelecto y estar en el cuerpo, sentir el cuerpo. Para mí, el tesoro más valioso que se pueda alcanzar en psicoterapia es el cuerpo emocional y esto, obviamente, está relacionado con Dionisos. Podríamos decir que hay un Dionisos en nuestro cuerpo, que está esperando ser contactado y darnos acceso a la riqueza de sus emociones y sentimientos.” Rafael López-Pedraza. Dionisos en Exilio. Ed. Festina Lente, Caracas 2000. Pg 45

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“Llevando más lejos esta línea de pensamiento, diría que no existe un arquetipo de curador o un arquetipo de paciente especial. Cuando una persona se enferma, el arquetipo curador-paciente  está constelizado; el enfermo busca un curador externo, pero al mismo tiempo el curador intra-psíquco es activado. Nos referimos generalmente a ese último llamándolo «el factor curativo». Es el médico dentro del paciente, y su acción curativa es tan grande como la del doctor que aparece en la escena exterior. […] Un médico puede tomar puntos a una herida, pero algo en el cuerpo y en la psique del paciente debe colaborar para que la dolencia desaparezca.

No es muy difícil imaginar el factor curativo en el paciente. Pero ¿en el médico? Encontramos aquí el arquetipo del sanador herido (wounded-phisician). Quirón, el centauro que enseñó a Esculapio el arte de la medicina, sufría de heridas incurables. En Babilonia hubo una diosa-perra con dos nombres: como Gula era muerte, y como Labartu, curación. En la India, Kali es la diosa de la enfermedad y al mismo tiempo su curadora. La imagen mitológica del médico herido está, pues, muy extendida.  Psicológicamente ella significa no sólo que en el interior del paciente reside un curador, sino también que todo curador es un paciente.
[…]
De la proyección de un polo del arquetipo, tanto médico como enfermo derivan satisfacciones momentáneas. Pero una sostenida proyección significará que el proceso psíqucio está bloqueado: el paciente no está ya interesado en sanar. El doctor, las enfermeras, el hospital, lo curarán. […] En el médico la represión de un polo del arquetipo conduce a la situación inversa. Comienza por tener la impresión de que la debilidad, la enfermedad y las heridas no tienen nada que ver con él. Se siente el curador que se ha curado; las únicas heridas son las de sus pacientes, pues él está bien precavido; esas pobres ciraturas llamadas pacientes viven en un mundo completamente diferente del suyo. Se desarrolla como un médico sin heridas, y no puede entonces constelizar el factor curativo en sus pacientes. Se ha transofrmado en nada más que un doctor, y sus pacientes son solamente pacientes; ha desaparecido el curador herido. La situación está así clara como el cristal: aquí está el doctor, saludable y fuerte, y allá el paciente, débil, enfermo, extraño.” Adolf Guggenbhül-Craig. Poder y destructividad en psicoterapia. Monte Ávila Ed. Caracas  1992. Pg 88-90

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"Yo soñé cuando tenía cáncer que iba a morir, pero esa noche recé para no tener miedo y para poder aceptar cualquier cosa que me dijera el doctor. Tuve un sueño en el que soy un pastor en la colina, en navidad, con las ovejas y todo en mis brazos y vi al anfitrión de los ángeles. Era un hermoso ángel alto, rubio, de ojos azules. Estaba con toda su tripulación y se me acercó. Me puso las manos encima y me dijo: no tema y yo dije: bueno. ¿Y sabes qué? El miedo desapareció, tan sólo desapareció. Esas imágenes que vienen con tanta fuerza son el arquetipo, su energía es tan superior a la energía humana que algún cambio tiene que ocurrir." Marion Woodman en “El significado de los sueños”. Serie en video que puedes ver haciendo click aquí

“Una vez soñé que estaba manipulando una máquina médica que tenía muchas cosas de las que yo tenía que tirar (Varas para tirar y empujar y demás). Pero podía ver la energía que entraba, que pasaba por la máquina y podía ver cómo se transformaba al salir. Podía verla cruzar el puente y transformarse en una imagen. La imagen era el poder sanador del sueño y contiene la experiencia del cuerpo y la experiencia de la psique de tal manera que las dos están unidas en ese puente que es la metáfora." Marion Woodman en “El significado de los sueños”. Serie en video. 

"Si un sueño se repite una y otra vez durante un período de tiempo, puede no llevarte hasta el lugar que tanto te aterra, pero puede llevarte hasta el borde. Si tienes a alguien que sabe como manejarlo y simplemente se queda contigo para que tu puedas atravesar ese espacio, entonces la psique sabe que puede atravesar eso y seguir viviendo, sin importar cuán amargo sea." Marion Woodman en “El significado de los sueños”. Serie en video. 



“La persona que ha incorporado el relato desde la infancia, mantiene generalmente mejores relaciones con el material patológico de las imágenes obscenas, grotescas o crueles que aparecen espontáneamente en los sueños y en las fantasías. Quienes sostienen una teoría racionalista y asociacionista de la mente arguyen que si no presentáramos esos cuentos siniestros en los primeros e impresionables años de la vida infantil, en años posteriores habría menos patología y más racionalidad. Mi práctica me indica, por el contrario, que cuanto más experimentada sea la parte imaginativa dela personalidad, menos amenazador resultará lo irracional, menos necesaria será la represión y, por tanto, menos aflorará la patología real en los acontecimientos cotidianos. Dicho de otro modo, por medio del relato, la calidad simbólica delas imágenes y los temas patológicos encuentran su lugar, con lo que se reduce la tendencia apercibir dichas imágenes y temas de forma naturalista, con literalidad clínica, como signos de enfermedad. Estas imágenes encuentran su lugar legítimo en el relato. Son propias de los mitos, leyendas y cuentos de hadas en los que, al igual que en los sueños, aparecen todo tipo de figuras extrañas y comportamientos dislocados. Después de todo, «el más notable de todos los relatos», como a muchos les gusta denominar la Pascua de Resurrección, esta repleto de imágenes siniestras, vistas con un detalle que resalta lo patológico.

La «Conciencia narrativa» proporciona un mecanismo más adecuado para reconciliarse con el propio historial clínico que la «conciencia clínica». El historial clínico, además, es un tipo de ficción, escrito por miles de manos en miles de clínicas y salas de consulta, almacenado en archivos y raramente publicado. Este tipo de ficción llamado «Historial clínico» sigue las pautas del género del realismo social; cree en datos y acontecimientos e interpreta, de manera demasiado literal, todas las historias que cuenta. En el marco del análisis profundo, el analista y el paciente reescriben juntos el historial clínico creando una nueva historia; crean la «ficción» cuando colaboran en el trabajo analítico. Una parte de la curación, quizás incluso la parte más esencial, se debe a esta ficción elaborada en equipo, esta manera de inscribir todos los acontecimientos caóticos y traumáticos de la vida en un nuevo relato. Jung dijo que los pacientes necesitan «ficciones que sanen», pero nos es difícil adoptar este punto de vista si no existe de antemano una predilección por la «conciencia narrativa».

La terapia junguiana, al menos tal como yo la practico, trae consigo la constatación de que la fantasía es una actividad creativa que renueva de continuo la historia de la persona. Cuando examinamos dichas fantasías descubrimos que reproducen los grandes temas impersonales de la humanidad, representados en la tragedia, la épica, el cuento folclórico, la leyenda y el mito. La fantasía, en nuestra opinión, constituye un intento del psiquismo de remitologizar la conciencia, y es por ello que intentamos fomentar esta actividad familiarizándonos con los mitos y los cuentos folclóricos. La construcción del alma va de la mano de la desliteralización de la conciencia y del restablecimiento de sus vínculos con las formas de pensamiento míticas y metafóricas. En lugar de interpretar las historias a partir de conceptos y explicaciones racionales, preferimos concebir las explicaciones racionales como elaboraciones secundarias de relatos básicos que contienen y proporcionan vitalidad. Según Owen Barfield y Norman Brown: «la literalidad es el enemigo». Y yo añadiría: «la literalidad es la enfermedad». Siempre que nos aferramos a una interpretación literal, una creencia literal o una afirmación literal, perdemos la perspectiva imaginaria y metafórica sobre nosotros mismos y sobre nuestro mundo. El relato es curativo por cuanto siempre se presenta bajo la fórmula «érase una vez». Como una realidad condicional y simulada. Es la única manera de explicar o contar lo que no se postula como real, verdadero, positivo, revelado, es decir, literal.” James Hillman. Apuntes sobre el relato. En “Recuperar el niño interior”. Ed. Kairós. Barcelona 2005. Puedes leer el artículo completo haciendo click aquí

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“RH: Para ilustrar lo que usted quiere decir por « la vida lógica del ‘alma’» ¿nos daría un ejemplo de su propia vida o de la vida de alguien en que el "alma" ha sido experimentada?

WG: Su pregunta me toma un poco por sorpresa. Tengo que pensarla un poco. Me pregunto ¿es el
«alma» algo que realmente nosotros experimentemos? No creo que sea así. Sólo es accesible a la reflexión y a la intuición (después del hecho), y esta intuición presupone a la vez algún esfuerzo (el estudio, el así llamado «análisis», el «ver a través de») y también requiere un ojo particular para las cosas psicológicas. Las experiencias son siempre inmediatas y subjetivas. Pero «el alma» es, de acuerdo a Jung, precisamente no-ego, una psique objetiva. Él habló de procesos de fondo, tal como Hillman ubicó al alma, metafóricamente hablando, en el submundo. El «alma» ciertamente no es algo que verse sobre nosotros, ni sobre lo que sintamos o pensamos.

No hay acceso directo a ello. Si uno quiere aprender algo acerca del alma y su vida lógica es mucho mejor alejarse de nosotros las personas y en cambio, por un lado, volverse al mito, la teología, el ritual arcaico (como la Misa Católica Romana), la gran literatura y el gran arte, la filosofía o la alquimia, y por el otro, atender al curso real de la historia, los cambios sociales, el desarrollo de la tecnología y temas afines.


Si uno quiere ver el alma trabajando en nosotros las personas, el mejor ejemplo—y verdaderamente grande, aunque a veces equívoco—es la neurosis (no la neurosis de ésta o aquella persona, sino el fenómeno moderno de la neurosis como tal). Pero es esencial darse cuenta que una neurosis dada no es experimentada como una manifestación del alma, y que lo que se experimenta no es el alma. Ni siquiera la mayoría de los psicólogos enfocan la neurosis en términos del alma, sino más bien desde la perspectiva del ego: por ejemplo, como causada por ciertas condiciones traumáticas. Que la neurosis sea una creación libre del «alma» para sus propios fines y propósitos (no para los nuestros) no se puede experimentar, sólo se puede comprender. Se necesita psicología (una psico-logía con alma) para ver «el alma».” Wolfgang Giegerich en "Love the questions themselves", una entrevista realizada por Robert Henderson, publicada en Living with Jung: “Enterviews” with Jungian Analysts, Vol. 3, (Robert & Janis Henderson, eds.) Spring Journal Books, New Orleans: 2010. Traducción de Alejandro Bica con autorización de W. Giegerich. Tomado del blog de Alejandro Bica http://alebica.blogspot.com.es/



Selección de textos: Lisímaco Henao H. Analista Junguiano IAAP