LOS THERIANS. Reacciones populares y una reflexión.
Por Lisímaco Henao H.
Lo cierto es que me sorprendió la sorpresa, me sorprendió el escándalo pues pensaba que era algo ya conocido por la mayoría; desde hace tiempo mostraba en algunos de mis cursos la fotografía del hombre perro de Reino Unido que buscaba que pusieran su especie en el DNI (transespecie) y mi hija me había mostrado, hace unos tres años, los videos que se publican sobre el fenómeno therian. Creo que los adolescentes y jóvenes se ríen un poco del escándalo que armamos los más grandecitos (busquen el video “Los Therian regresaron”, de Ricardo Alcaraz).
Les comparto a continuación brevemente las opiniones más difundidas en redes sobre el fenómeno viral de moda y luego algunas reflexiones.
1. TRES OPINIONES PROFESIONALES.
Desde la psiquiatría nos advierten que, dentro del espectro psicótico existe un trastorno denominado zoantropía, un delirio raro donde la persona cree haberse transformado o poder convertirse en animal, actuando como tal (gruñidos, caminar a cuatro patas). Quienes publican esta opinión dan fe de que todos esos jóvenes - y algunos no tanto - que andan aullando, maullando, relinchando y demás, los nuevos peluditos de nuestras calles, son psicóticos, dignos de ser contenidos química o mecánicamente y mediante intensas terapias o intervenciones de diverso tipo. Quien defiende y generaliza esta opinión, pensaría entonces que toda persona que se hace una intervención quirúrgica de tipo estético se encuentra afectada por un TDC (trastorno dismórfico corporal). Me parece problemática esa generalización.
Desde el psicoanálisis se nos habla del goce y de las eternas luchas del Yo por escapar de la sujeción del lenguaje, luchas que se expresan en un amplio arco que abarca la perversión sexual (parafilias como el fetichismo) y juegos más simples con la identidad. ¿Será que todos los integrantes de estas manadas urbanas son fetichistas sexuales?. Lo dudo. Pero las observaciones que he leído de los amigos psicoanalistas no dejan de ser muy interesantes, como siempre.
Desde la psicología se habla de fenómenos de la adolescencia como la búsqueda de identidad, sentido de pertenencia y aceptación o falta de afecto (expresada en convertirse en un animal que es mimado y querido). Varios psicólogos llaman entonces a atender estas necesidades en los jóvenes para ayudarles a que “dejen de identificarse como animales”.
2. UN SIGNO DE LOS TIEMPOS
Desde posturas religiosas se nos advierte de “la pérdida de Dios” que produce esta identificación con especies inferiores. Se cita la historia de Nabucodonosor, el rey llevado a vivir como un animal debido a sus excesos y rechazo a la ley divina. En la literatura cristiana las brujas suelen abrazar al demonio, danzar orgiásticamente con él y adquirir así la propiedad de convertirse en animales y los demonios suelen representarse con forma animal. Se nos recuerda entonces, desde esta orilla religiosa o espiritual, que esto nos acerca al final de los tiempos y de las terribles consecuencias para quienes se han alejado de la religión, a saber, la inversión de todos los valores y la autodestrucción.
3. LA CORTINA DE HUMO
Desde una perspectiva más política o sociológica nos invitan a percibir un fenómeno mediático clásico: la ocultación, mediante una imagen, de otra. Todos los presidentes del mundo usan este recurso cuando, al no poder solucionar un problema interno grave, promueven o generan un escándalo interno (casi siempre algo banal) o buscan dirigir los instintos agresivos de sus gobernados hacia un país vecino o no tan vecino (aunque esto pueda tener graves consecuencias). En este caso la cortina de humo sería global y al llenarse las pantallas y los periódicos de humanos peluditos nos olvidaríamos de algo tan terrible como la publicación de las listas de colaboradores o clientes del psicópata millonario. En su isla sí que se llevarían a cabo actos bestiales, si de hablar del animal como algo inferior se trata (lo cual no es del todo preciso, pero aplica desde cierta perspectiva: en esa isla se llevaron a cabo actos que sólo pueden explicarse como una regresión al instinto por parte de quienes considerábamos representantes de la consciencia desarrollada).
Yo agregaría que si esta es una cortina de humo, de ella hizo parte también el fenómeno viral de la pasada semana: todos haciéndose el autorretrato caricaturesco con IA.
4. ALGUNAS REFLEXIONES.
Generalización y pérdida de memoria.
Se me ocurre que en el fenómeno therian pueden confluir todas estas causas ¿Porqué no? En unos casos unas, en otros otras ¿Pero a qué viene esa generalización? ¿Por qué cada una de ellas se sostiene no en que es “una posibilidad”, sino en que es la explicación “definitiva”? La sobregeneralización suele ser un signo de Complejo (Jung) y una distorsión cognitiva (Ellis-Beck) que se activa como respuesta automática cuando un fenómeno no puede ser asimilado por la consciencia. Decir que todo saldrá mal o que todo saldrá bien es una de sus formas, pero también buscar definiciones radicales para evitarse el gasto energético que implica el dar tiempo, sopesar o acercarse al fenómeno.
Estamos asustados entonces y la mayoría de las personas se apresuran a señalar, dictaminar y ocupar posiciones defensivas frente a un ejercito animal que, dicen, invade nuestro mundo “ordenado”. Aquí invito a detenernos un poco. En las populares películas de “El Planeta de los simios” se nos presenta esa aterradora imagen: los animales han invadido no sólo el mundo sino la consciencia humana, se la han apropiado y ahora la dominan. Sólo un reducto de humanos se mantiene a la defensiva y en guerra. ¿Qué puede significar que la consciencia humana sea invadida por lo animal?
Hace tiempo leí una entrevista del psicólogo James Hillman donde habla de la depresión, afirmando que los motivos por los cuales la depresión tiende a generalizarse en el mundo, podrían estar relacionados con el daño ecológico. Nos dice que lo inconsciente estaría llamando la atención colectivamente a una consciencia colectiva que no sufre lo suficiente por lo que le hace al planeta. En otras palabras, dañamos tanto el ecosistema y logramos anestesiarnos de tal manera para poder hacerlo, que lo inconsciente nos deprime, nos obliga a sentir. Hillman termina afirmando que, quizás, deberíamos estar aún más deprimidos por lo que estamos haciendo.
Lo cierto es que la mala memoria de los adultos suele ser motivo de muchos de nuestros miedos frente a los más jóvenes y sus conductas, y es lo que lleva a la sobregeneralización defensiva (ayer eran los Emos los que nos asustaban y “anteayer” la música de Los Beatles). También es cierto que algunos adultos no han experimentado en la adolescencia y juventud las búsquedas heroicas típicas (esos perderse para encontrarse), en cuyo caso no se trataría de falta de memoria sino de experiencia… ya les llegará. Lo necesario sucede sin importar la edad.
Otras Imágenes arquetipales.
Nuestros mitos y leyendas están pobladas de therians. Desde los centauros, minotauros, hombres lobo, hombres jaguar del amazonas, el hombre caimán de las costas colombianas, brujas transformadas en animales, los nahuales mayas, hasta los modernos hombres araña, gatúbelas y miles de imágenes que ahora pueblan la fantasía de niños, jóvenes y adultos. Entre las producciones artísticas que más fuerza van tomando actualmente está el manga y el anime que se originaron en oriente y a los que he podido seguir gracias a la influencia de mi propia hija, una apasionada del tema. Lo cierto es que hay qué reconocer a este arte una agudeza impresionante para captar las emociones humanas, sumado a lo cual está el arte mismo del dibujo que supera con creces las producciones occidentales tipo Disney.
La persistencia y activación de las imágenes teriantrópicas en la psique colectiva (incluido el fenómeno therian actual), podría indicar:
a. Un recordatorio constante de nuestro ser instintivo, la parte animal de la que, en parte, hemos conseguido separarnos para la creación de una consciencia diferenciada del resto de la naturaleza y que, no obstante, se mantiene en la base biológica y psíquica de la especie (en el cerebro reptiliano y en el inconsciente colectivo). Algo que no debemos tomar a la ligera pues, como la regla psicoanalítica lo indica, todo lo reprimido regresa con la fuerza de la represión misma.
b. La libido regresiva (para los junguianos la libido no sólo es sexual, es la energía que mueve todo el aparato psíquico y que adquiere características sexuales, creativas, reflexivas, espirituales, etc.). La libido puede moverse tanto hacia adelante como hacia atrás, hacia los orígenes tanto individuales como colectivos. Es por ello que, por momentos, aparecen imágenes como estas en las que puede activarse lo inconsciente personal, lo individual, lo traumático o lo complejo y, en algunos casos, mezclarse con el material colectivo. Por ello vuelven a aparecer en nuestras calles estos seres mitad humano mitad animal ¡La resurrección del mito!, aunque ellas hayan comenzado como un movimiento psíquico en términos de búsquedas de adaptación adolescentes o expresión adulta de situaciones traumáticas infantiles (ver más arriba).
Lo dejo por acá. Pero quiero dejarles una canción que conocí también gracias a mi adolescente más cercana, una canción que mezcla la imagen animal con la idea de la cortina de humo. Una buena canción de El cuarteto de nos.:
El Perro de Alcibíades.
Humo
El perro
La cola
Miren para allá
Humo
El perro
La cola
Miren para allá
Otra vez el viejo truco
De la cortina de humo
Para mover el foco a otro lugar
Distraer con vulgaridades
Es el capítulo infaltable
En el manual de manipular
Que todos miren para otro lado (lado)
Cuando hay un tema que está caldeado
Algo banal que traiga disputa
Tapar lo serio tirando fruta
Encandilar con algo aparatoso
Disimulando asuntos peligrosos
Y que acapare la atención una trivial conversación (oh, oh, oh)
Humo
El perro
La cola
Miren para allá
(Oh, oh, oh)
Humo
El perro
La cola
Miren para allá
Nos fuimos acostumbrando aturdiendo y embriagando
Al compás de la fascinación
Y nos han acorralado perros con rabos cortados
Que miramos con resignación
Humo que regula
Humo a la tribuna
Que solo entretiene
Hasta que se esfuma
En el arte de ocultar la escena
Siempre hay alguien afilando la tijera
Y como ayer, igual que hoy
Nada nuevo bajo el Sol (oh, oh, oh)
En el diario
En la foto (la cola del perro)
En la tele
En el meme (la cola del perro)
En la agenda (la cola del perro)
En el verso (la cola del perro)
En la ropa (la cola del perro)
En la sopa
Ya son tantos que resultan demasiados
Que cualquier día nos parece día raro
Si nadie escucha alrededor algún aullido de dolor (oh oh oh)
Humo
El perro
La cola
Miren para allá
(Oh oh oh)
Humo
El perro
La cola
Miren para allá
Miren para allá (miren para allá)
Miren para allá